El diputado populista de derecha holandés Geert Wilders compareció ayer en un tribunal de Ámsterdam acusado de incitar al odio y a la discriminación contra los musulmanes en un caso que probará los límites de la libertad de expresión en Holanda. Wilders, líder del Partido por la Libertad, tiene que comparecer pese a que el fiscal descartara el caso arguyendo que Wilders estaba protegido por la libertad de expresión.El diputado está acusado por su película de 2008 Fitna, que acusa al Corán de incitar a la violencia y en la que mezcla imágenes de ataques terroristas con citas del libro sagrado del Islam. También tiene cargos por sus comentarios en los que compara al Islam con el fascismo y al Corán con el libro de Hitler Mein Kamp. ep/reuters amsterdam