EFE/ REUTERS/EP PUERTO PRÍNCIPE
El Gobierno haitiano dio oficialmente por terminada ayer la fase de rescate de supervivientes del terremoto en el país caribeño, que se ha saldado con 132 víctimas sacadas con vida de entre los escombros, y al menos 120.000 fallecidos en el seísmo, según confirmaron miembros de la ONU citadas por CNN, aunque mantendrá algunas de las operaciones de salvamento en curso. Pero precisamente el mismo día en que concluyeron las labores de rescate los equipos israelíes hallaron con vida de entre los escombros a un joven de 22 años once días después del terremoto. El hombre estaba sepultado cerca de las ruinas de la residencia presidencial en el sur de Puerto Príncipe, según las Fuerzas de Defensa de Israel citadas por la cadena CNN.
El viernes, una mujer de 84 años fue rescatada con vida de entre los escombros de un edificio en Puerto Príncipe, 10 días después del terremoto que devastó gran parte de la capital de Haití, informó el médico que atendió a la anciana. Los efectivos de rescate "la sacaron temprano. Ella a penas respondía, tenía heridas por todo el cuerpo, y gusanos. Es muy inusual".
El comandante Zohar Moshe explicó que los operativos de rescate israelíes "fueron capaces de liberarle y sacarle sano y salvo" y que posteriormente fue trasladado en estado estable a un hospital de campaña. Más de 121 personas han sido rescatadas con vida de los escombros, según informó Naciones Unidas.
Por otra parte, los bancos de la capital haitiana abrieron ayer sus puertas, once días después del terremoto del pasado 12 de enero, con grandes colas pero sin problemas ni actos de violencia. Según confirmó el presidente de la Asociación de la Banca Privada, Maxime Charles, 42 agencias bancarias abrieron en la capital, y las que no lo hicieron fue debido a que tenían sus edificios gravemente dañados. En cada sucursal bancaria eran visibles enormes colas de ciudadanos ansiosos por retirar dinero en efectivo -con un límite de 2.500 dólares estadounidenses-, para poder hacer frente a todo tipo de pagos. Discretamente escoltados por policías de la Misión de la ONU en Haití (MINUSTAH), los bancos abrirán sus puertas también, y de forma excepcional, durante la jornada de hoy.
Esto sucedió el mismo día en que el Gobierno haitiano dio oficialmente por terminada la fase de rescate de supervivientes del terremoto en el país caribeño, que se ha saldado con 132 víctimas sacadas con vida de entre los escombros, y 120.000 fallecidos en el seísmo, si bien el recuento final podría superar los 150.000.
Prioridad en la reconstrucción
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, señaló el viernes ante la Asamblea General de la ONU que la situación en Haití "ofrece" al país caribeño la posibilidad de "convertir el desastre en oportunidad". Ban señaló que la respuesta dada por la comunidad internacional debe virar hacia un desarrollo a largo plazo de la nación caribeña.
Según datos del ministerio de Interior haitiano, más de 193.000 personas resultaron heridas por el seísmo, unas 11.000 viviendas quedaron destruidas y otras 32.321 se vieron afectadas. A partir de ahora, la ayuda humanitaria se centrará en las miles de personas que han perdido sus casas.
Canadá, país que mañana acogerá una reunión para coordinar la ayuda internacional a Haití, informó ayer de que una veintena de países ya han confirmado su asistencia. Por otra parte,la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, remarcó ayer la necesidad de que los consulados europeos realicen una "acción conjunta" para "acelerar" las adopciones de los niños haitianos que ya estuvieran en marcha antes del terremoto.