El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dijo ayer que el próximo 27 de enero saldrá de su país "como ciudadano común y corriente" y que regresará "cuando haya un proceso de reconciliación. "Yo puedo salir como ciudadano común y corriente el 27, pero mientras tenga el mandato que me dio el pueblo de cuatro años, voy a defenderlo con mi propia integridad y con mi propia vida", subrayó Zelaya a Radio Globo, desde la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde vive rodeado por el Ejército hondureño. efe tegucigalpa