Los residentes de la ciudad siberiana de Tomsk salieron ayer a la calle para protestar contra la violencia policial que el pasado miércoles se cobró la vida de un periodista, un incidente que ha costado el puesto al jefe de la Policía de Siberia, Viktor Grechman. El periodista fue apaleado y violado por los agentes tras una borrachera.
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, ordenó el cese de Grechman y una reforma del Ministerio del Interior, ya que la violencia policial ha alcanzado cotas desorbitadas en los últimos meses. Varios policías han sido acusados y condenados por quemar a un sospechoso, violación e, incluso, decapitamientos. epmoscú