EFE/EUROPA PRESS LONDRES
El ex primer ministro británico Tony Blair insistió ayer en que tomó la decisión correcta al autorizar la guerra de Iraq para derrocar al presidente Sadam Husein, si bien las supuestas armas de destrucción masiva nunca fueron halladas. Al prestar declaración en Londres ante la comisión de investigación sobre la guerra de Iraq (2003), Blair dijo que, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 (11-S) contra EE UU, él estimó que no podía asumir el riesgo de que Sadam pudiera reconstruir su programa de armas.
En última instancia, agregó, se trataba de hacer un juicio de valor y de tomar una decisión. "La decisión que yo tomé, y francamente tomaría otra vez, fue que si había alguna posibilidad de que él pudiera desarrollar armas de destrucción masiva, debíamos detenerle. Ese fue mi punto de vista entonces y es mi punto de vista ahora", insistió Blair.
El ex primer ministro negó haber cerrado un acuerdo secreto con el ex presidente de EE UU, George W. Bush para invadir Iraq en una reunión privada entre ambos en el rancho del segundo en Texas en abril 2002, como han sugerido algunos testigos que han pasado ya por la comisión. En este sentido, indicó que entonces dijo a Bush: "tenemos que hacer frente a estas armas de destrucción masiva y si eso significa un cambio de régimen que así sea". "Estaríamos con ellos (por los estadounidenses) para afrontar esta amenaza (Iraq), pero,¿cómo lo haríamos?, (esa) era una decisión nuestra. No era una posición encubierta", resaltó.
Explicó que antes del 11-S él creía que Sadam podía ser controlado con una política de contención, a través de sanciones, pero los atentados cambiaron el "cálculo del riesgo".
La amenaza viene de Irán
Al presentar sus argumentos sobre las razones que le llevaron a apoyar la invasión iraquí, Blair afirmó que la mayor parte de la actual desestabilización en Oriente próximo procede de Irán.
Blair expresó, además, su preocupación por los vínculos de países con regímenes totalitarios que tienen armas de destrucción masiva y los grupos terroristas, y citó como ejemplo Irán. También puso como ejemplo la situación en Yemen, Afganistán y Somalia, y manifestó su temor por los "muy fuertes lazos" entre las organizaciones terroristas y los estados que les apoyan.
"Hay estados, Irán en particular, que están vinculados con este punto de vista radical y equivocado del Islam", afirmó. Dijo que hay un peligro de que estados "altamente represivos" puedan construir "todo tipo de alianzas".
Al ser preguntado por qué se había centrado en Iraq y no Irán, Blair afirmó que "nos centramos en Iraq porque había violado las resoluciones de las Naciones Unidas".