Pacifistas y familiares de los 179 soldados británicos muertos en Iraq se manifestaron ayer, bajo el lema "Tony Blair, criminal de guerra", en el exterior del edificio del centro de Londres en el que tuvo lugar la comparecencia. Tony Blair entró ayer por la puerta trasera del centro de conferencias Queen Elizabeth II, donde se celebra la investigación sobre la guerra de Iraq, en medio de fuertes medidas de seguridad. Llegó con dos horas de antelación, a fin de evitar las protestas en la calle. "Donde Blair debe responder realmente es en La Haya, ante el Tribunal Penal Internacional", declaró el director de la coalición "Stop the War. Parad la guerra", Andrew Murray. "Él es un buen actor, pero creo que la mayoría de la gente hace tiempo que le ha visto el plumero", añadió.