EFE/EP ROMA
El Gobierno italiano introducirá próximamente una especie de permiso de residencia por puntos para los inmigrantes, quienes en caso de no lograr la puntuación requerida serán expulsados, según confirmó ayer el ministro del Interior, Roberto Maroni.
La medida prevé que se renueve el permiso de residencia sólo a los inmigrantes que alcancen 30 puntos, que se conseguirán si en dos años se cumplen varios requisitos.
Estos son, entre otros, el conocimiento del italiano y de la Constitución, no haber cometido delitos, la inscripción en el servicio sanitario nacional, tener un contrato de vivienda y escolarizar a los hijos.
El ministro del Interior, Roberto Maroni, explicó el pasado jueves que las oficinas de inmigración evaluaran si se cumplen estos objetivos para renovar el permiso de residencia y en el caso contrario se concederá otro año para conseguir los 30 puntos o se procederá a la expulsión.
"Acuerdo de integración"
Desde el Ministerio del Interior se explicó que se trata por ahora de un proyecto, pero, según la prensa local, el Gobierno quiere tener preparado dentro de un par de meses el decreto ley que introducirá esta nueva modalidad para renovar el permiso de residencia y que se denominará "acuerdo de integración".
La medida ya ha recibido las primeras críticas pues "obstaculizará la integración y favorecerá las irregularidades", según Livia Turco, responsable de Inmigración del opositor Partido Demócrata (PD). Ante las críticas de la oposición y de grupos de defensa de los derechos humanos, Maroni afirmó que se trata de "un sistema de integración en el que se sugiere al inmigrante qué hacer para integrarse en la comunidad. Si lo hace, se le dará el permiso de residencia, en caso contrario querrá decir que no se quiere integrar". Maroni también anunció que el Gobierno se hará cargo de los cursos de italiano para los inmigrantes. La llegada de inmigrantes sin papeles a las costas italianas se ha reducido en un 92% desde el pasado 5 de mayo, cuando entró en vigor la medida de repatriar a los interceptados en el mar.
Andrea Sarubbi (PD): "El enésimo obstáculo para la integración"
Aunque Roberto Maroni asegura que la norma favorecerá la integración, el parlamentario del opositor Partido Demócrata (PD) Andrea Sarubbi no piensa lo mismo ya que, por el contrario, considera que esta iniciativa se convertirá en "el enésimo obstáculo en el camino de la integración y de la seguridad social" de los inmigrantes. Según el PD, los únicos que están haciendo algo a favor de la integración de los inmigrantes son las redes de voluntariado y la Iglesia. De hecho, el Gobierno "ha eliminado, por ejemplo, el fondo destinado a la inclusión social", denunció Sarubbi. La tesis de Sarubbi fue compartida por el presidente de las Asociaciones Cristianas de Trabajadores Italianos (ACLI), cuyo presidente, Andrea Olivero, definió el permiso por puntos como un "recorrido de obstáculos".
"¿Quién acompaña hoy en día a los inmigrantes en este recorrido de integración? Hasta ahora, sólo la Iglesia y el voluntariado. Hace años que pedimos en vano un plan orgánico y nacional para enseñar la lengua italiana", recordó el dirigente de los trabajadores cristianos. ep roma