EUROPA PRESS/EFE MOSCÚ
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El líder del Partido de las Regiones, Viktor Yanukovich, logró cinco años después de la Revolución Naranja hacerse finalmente con el poder en Ucrania, en unas elecciones celebradas el domingo y avaladas por los observadores internacionales y la Unión Europea. La gran perdedora de los comicios es la actual primera ministra, Yulia Timoshenko, que podría abandonar el cargo pese a su ajustada derrota en las urnas. Al final, apenas 700.000 de los poco más de 25 millones de papeletas contabilizadas separaron a Timoshenko de Yanukovich.
El dirigente proruso logró el 48,79% de los votos, frente al 45,63% de Timoshenko, según los resultados oficiales publicados por la Comisión Electoral Central de Ucrania, una vez completado el 99,38% del escrutinio. El 4,37% votó en contra de ambos candidatos, una particularidad del sistema electoral ucraniano, y la participación ascendió al 69,14%.
"Hay quien dice que la Revolución Naranja ha fracasado. Yo digo que no. Gracias a la Revolución Naranja son una realidad las elecciones democráticas en Ucrania", afirmó el jefe de la delegación de observadores enviada a Ucrania por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Matyas Eörsi.
Tanto las organizaciones más afines a Washington, gran valedor de Timoshenko, como el Consejo de Europa o la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), como los enviados por la Comunidad de Estados Independientes, más cercana a Moscú, destacaron la limpieza y el desarrollo impecable de los comicios. "La votación fue una impresionante demostración de elecciones democráticas", manifestó la misión de la OSCE en un comunicado oficial. El grupo emplaza además a los dirigentes políticos del país a facilitar una transición pacífica.
Timoshenko, destronada
Ahora la incógnita es la posible reacción de Timoshenko y sus seguidores. El bando naranja no mostró desánimo cuando los sondeos a pie de urna auguraban la victoria de sus rivales, e incluso estalló al conocerse los primeros resultados oficiales que le daban la victoria a la primera ministra por un estrecho margen.
Incluso el viceprimer ministro ucraniano, Oleksander Turchinov, del Bloque Timoshenko, aseguró que la primera ministra había logrado la victoria citando un recuento paralelo realizado por interventores de su partido.
Sin embargo, ayer Timoshenko permanecía en silencio pese a sus insistentes amenazas de protestas en las calles y procesos judiciales si existían indicios de fraude electoral.
Su ajustada victoria deja a Yanukovich con un capital político relativamente escaso, especialmente si se analizan los resultados por zonas. Las ocho regiones del este y el sur del país, así como la península de Crimea apoyaron a Yanukovich con porcentajes muy altos: 84% en Sebastopol (Crimea), 91% en la región de Donetsk, o el 89%en Lugansk.
Las otras 16 regiones del país, situadas en el centro y el oeste, votaron abrumadoramente a Timoshenko 87, 88, 84 y 72% en las regiones de Ivano-Frankivsk, Ternopil, Lviv y Vinnitsi, respectivamente. La actual primera ministra también logró la victoria en Kiev, con el 65% de los sufragios.
Pese a esta división, Yanukovich se mostró más proeuropeo que nunca: "Ucrania debe integrarse en la Unión Europea. Debe adoptar las normas sociales y técnicas de Europa. Me esforzaré para que Ucrania firme un acuerdo de libre comercio con la UE y, en perspectiva, un acuerdo de asociación", afirmó Yanukovich a la radio pública estadounidense NPR.