El terremoto ha sacado a la luz datos que hasta entonces no se conocían, como que el uno por ciento de la población está ciega por falta de vitaminas o por padecer cataratas, según explicó ayer el coordinador de proyectos de Manos Unidas en América Central y el Caribe, Waldo Fernández. El responsable de esta ONG lamentó la «injusticia» que ha convertido a este estado «incapaz de hacer frente a tamaño desastre» que ha provocado, hasta el momento, 250.000 muertos y miles de damnificados. Fernández recordó que Haití es el país más pobre de América, donde un 80% de la población vive bajo el umbral de la pobreza o donde los profesores ganan unos 30 euros al mes.