EP/REUTERS JERUSALÉN
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó ayer que Israel seguirá construyendo en el Jerusalén ocupado de la misma forma que lo ha hecho durante los últimos 42 años, después de que su Gobierno provocara cierto rechazo tras el anuncio el pasado martes de la construcción de 1.600 viviendas en Jerusalén Este coincidiendo con la visita al país del vicepresidente estadounidense, Joe Biden.
"La construcción en Jerusalén y en otros lugares seguirá de la misma forma que ha sido habitual en los últimos 42 años", aseguró durante una reunión del partido gubernamental Likud. Netanyahu no trató la crisis diplomática con Estados Unidos después de este anuncio pero, cuando un miembro de la formación preguntó qué sucedería el próximo mes de septiembre -cuando termina la moratoria de diez meses para la construcción en las colonias de Cisjordania-, Netanyahu respondió que la construcción proseguirá sin disminuir.
"La decisión del Consejo de Ministros de terminar la moratoria de la construcción en diez meses sigue en vigor", indicó Netanyahu recogido por el diario israelí Haaretz.
Mientras, el ministro de Defensa, el laborista Ehud Barak, pidió ayer al Ejecutivo que trabaje para terminar con la crisis diplomática sobre la construcción israelí en Jerusalén Este y para conseguir el regreso a las conversaciones de paz con los palestinos.
"El Gobierno debe hacer un esfuerzo para que las conversaciones indirectas y, posteriormente, directas, vuelvan al camino adecuado", manifestó Barak.
El titular de Defensa también indicó que se reunió con autoridades norteamericanas para hablar sobre las medidas necesarias para avanzar en el diálogo con los palestinos.
2.500 casas para Gaza
Por otro lado, el Gobierno egipcio permitirá la entrada en la Franja de Gaza de 2.500 viviendas portátiles destinadas a aquellos palestinos que se quedaron sin hogar durante la ofensiva israelí. Se estima que en la operación, entre diciembre de 2008 y enero de 2009, se destruyeron decenas de miles de viviendas palestinas.