EFE/EP WASHINGTON
La reforma sanitaria en EE UU costará 940.000 millones de dólares en los próximos diez años, pero reducirá el ingente déficit fiscal estadounidense a lo largo de los próximos veinte, según un estudio oficial. El informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el brazo auditor del Capitolio, tal y como está propuesta ahora mismo la reforma recortaría el déficit fiscal en cerca de 130.000 millones de dólares en sus primeros diez años. En la década subsiguiente, esa reducción alcanzaría los 1,2 billones de dólares, según las cifras de la Oficina, difundidas ayer por el grupo demócrata en la Cámara de Representantes.
El presidente de EE UU, Barack Obama, realiza una intensa campaña de persuasión a favor de una reforma que amplíe la cobertura médica, regule más a las aseguradoras, y reduzca los costos de salud. Así, la noche del miércoles se enfrentó a una tensa entrevista en la cadena ultraliberal Fox, contraria a todo lo que lleve el sello público. Durante la misma, Obama se mostró "confiado" en sacar adelante la reforma porque "es lo correcto", y apeló a "las personas comunes y corrientes" que la necesitan y se la reclaman.
Los demócratas intentan arañar los 216 votos que necesitan para aprobar la medida en la Cámara de Representantes, con la aspiración de someter la medida a consulta el próximo domingo.