EFE/EP JERUSALÉN
El presidente de la ONG española Paz Ahora, Julio Rodríguez Bueno, logró entrar ayer en Israel tras haber sido retenido durante más de ocho horas en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv. Rodríguez Bueno pudo abandonar el aeropuerto sobre las 13.00 hora local, al que había llegado a las 04.30 de la madrugada.
"Me hicieron desnudarme del todo, incluida la ropa interior y los calcetines, dos veces, una en Madrid y otra aquí", denunció antes de explicar que a primera hora de la mañana, tras varios interrogatorios, le anunciaron que sería devuelto a España. "Empezaron a llamar del Consulado en Jerusalén. En Madrid, Gaspar Llamazares y Pedro Zerolo llamaron a Exteriores, lo que sirvió para que no me deporten", señaló.
Problemas en Barajas
Las complicaciones comenzaron en la mañana del miércoles en el aeropuerto de Barajas, donde su maleta fue registrada a fondo y leídos los documentos que llevaba.
"Vieron que tenía un poder notarial con mi nombre y mi cargo, y al ver que era presidente de una ONG no me dejaron salir en el avión de las 11.45. Me dieron una tarjeta de embarque para el siguiente vuelo de (la aerolínea israelí) El Al, a las 20.30, pero luego me dijeron que bajo ningún concepto un presidente de una ONG subiría a su avión", aseguró.
Finalmente pudo tomar un vuelo de Iberia que salía hacia la medianoche"Me quitaron el móvil, me llevaron a un cuarto en el sótano y me interrogaron tres personas diferentes. Les dije que venía a recoger niños de Gaza y Cisjordania para llevarles a España y me pidieron sus teléfonos, los nombres de los padres y todos mis contactos en los campamentos de refugiados palestinos. Me dijeron que no estaba cooperando si no daba los números", apuntó.
Rodríguez Bueno se dirigió después al Consulado Español en Jerusalén Este para terminar los últimos trámites para el proyecto "Vacaciones por la Paz 2010", consistente en llevar 30 niños y 30 niñas palestinos a España durante un mes.