EFE WASHINGTON
La Cámara de Representantes aprobó ayer un proyecto de ley que otorga más de 33.000 millones de dólares para financiar la guerra de Afganistán y lo envió al presidente de EE UU; Barack Obama, para su promulgación. La aprobación de los nuevos fondos coincide con la filtración de cerca de 91.000 documentos militares sobre la guerra de Afganistán que revelan, entre otras cosas, operaciones encubiertas, muertes de civiles de las que nunca se informó públicamente y denuncian la ayuda de los servicios secretos paquistaníes al movimiento talibán
Pese a la aprobación de los fondos adicionales, algunos legisladores demócratas criticaron ayer la marcha de la contienda en Afganistán. En ese sentido, el congresista demócrata por Massachusetts Jim McGovern dijo ayer que los documentos publicados en la página de internet de "Wikileaks" revelan corrupción e incompetencia por parte del Gobierno afgano. "Nos dicen que no podemos extender el seguro por desempleo o pagar para que los policías sigan en las calles o los profesores en las aulas pero nos piden que pidamos prestados otros 33.000 millones de dólares" para Afganistán, dijo McGovern.
La marcha de la guerra en el país centro-asiático fue también ayer objeto de críticas en una audiencia en el Senado.
Obama sostiene que los problemas reflejados en los documentos, que abarcan desde enero del 2004 hasta enero del 2010, explican el que el año pasado anunciase una nueva estrategia para Afganistán.
El Pentágono confirmó ayer que el principal sospechoso de la filtración de los documentos sobre la guerra de Afganistán es el analista de inteligencia Bradley Manning, que apareció desde el primer día como la posible fuente. El Pentágono cree que Manning, de 22 años, accedió a la red global clasificada del Ejército y al sistema de correo electrónico y descargó decenas de miles de documentos, según un funcionario.