18 de octubre de 2017
18.10.2017
XIX Congreso del Partido Comunista

Xi Jinping propone mayores reformas económicas a favor del mercado

Asegura que China "se erguirá entre todas las naciones del mundo" en 2050 si el régimen se mantiene

18.10.2017 | 12:42
Xi Jinping a su llegada al Congreso del Partido Comunista

El presidente chino, Xi Jinping, inauguró hoy el XIX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh) con un discurso en el que envió un mensaje triunfalista y aseguró que China "se erguirá entre todas las naciones del mundo" en 2050 si el régimen se mantiene y persiste en sus políticas.

Ante cerca de 2.300 delegados del PCCh, Xi pronunció uno de los discursos más largos que se recuerdan en el Gran Palacio del Pueblo, de tres horas y media, en el que repasó la labor de la formación gobernante desde el anterior congreso de 2012, en el que fue elegido secretario general para poco después llegar a la presidencia.

"Todos los camaradas del Partido (...) debemos pensar en los eventuales peligros en tiempos de paz, y atrevernos a hacer cambios", destacó Xi en el comienzo de su discurso, retransmitido por prácticamente todas las televisiones chinas y emitido en escuelas, hospitales y otras edificios públicos.

Xi subrayó en primer lugar los logros de sus cinco años en el poder, una época "con un entorno exterior caracterizado por una economía mundial sin fuerzas para recuperarse" en la que China sin embargo se consolidó como segunda potencia económica, aumentando su PIB desde los 8 hasta los 12 billones de dólares.

El mandatario recordó de este lustro los avances chinos en la carrera espacial, la celebración de varias cumbres que aumentaron el prestigio internacional del país (G20, Foro Asia Pacífico, BRICS) y el haber sacado de la pobreza a más de 60 millones de personas.

También afirmó que "se frenó resueltamente a las fuerzas secesionistas que persiguen la independencia de Taiwán".

No podía faltar la mención a la lucha contra la corrupción, gran bandera de su Gobierno, y en este sentido Xi subrayó que el PCCh luchó decididamente contra los "hábitos malsanos" de sus altos cargos y cumplió su "papel de afilada espada", en campañas que han castigado a 1,4 millones de funcionarios corruptos.

Xi también recordó la historia del PCCh, que se acerca a su centenario (fue fundado en 1921) y rememoró que "combatió 28 años bañado en sangre" para lograr "la transformación más amplia y profunda desde que comenzó la historia de la nación china".

El máximo líder chino mostró entonces su optimismo para asegurar que el país "está cerca de culminar la gran revitalización de la nación" aunque para ello debe "oponerse resueltamente a toda acción que divida nuestra patria" y "eliminar de su sano cuerpo todos los virus corrosivos".

Participar en la globalización económica

Xi fijó numerosos objetivos futuros para continuar la apertura económica, entre ellos el de "hacer que el mercado juegue un papel decisivo en la distribución de los recursos" y participar en el proceso de globalización económica.

Anunció además que China ya está a punto de lograr la "sociedad moderadamente próspera" que fue el gran objetivo del anterior secretario general y presidente, Hu Jintao.

Xi afirmó que tras ello llegarán dos etapas: una entre 2020 y 2035 en la que el país "ocupará un lugar en las primeras filas de los países innovadores" y otra hasta 2050 en la que la nación china "se erguirá entre todas las naciones del mundo".

Prometió una China abierta a la economía mundial, ya que "el enclaustramiento conduce al atraso", y afirmó que el país debe mantener su régimen, "una dictadura democrática popular", ya que no consideró recomendable "trasplantar mecánicamente las modalidades de los sistemas políticos extranjeros".

"Construiremos una China de paz", y un país que "jamás aspirará a la hegemonía ni practicará la expansión", prometió Xi, quien a su espalda era observado por los miembros del Comité Central, el Politburó y el Comité Permanente, los órganos de poder que serán renovados en este Congreso.

Destacó en esa tribuna la presencia central de los dos presidentes que antecedieron a Xi, Jiang Zemin y Hu Jintao, dando una imagen de unidad ante los rumores de que el actual presidente ha acumulado mucho más poder que ellos y no cuenta con sus opiniones a la hora de gobernar.

Jiang, con 91 años y un delicado estado de salud que hacía dudar de su presencia en el Congreso, fue sin embargo protagonista de los momentos más anecdóticos durante el largo discurso de Xi.

Mientras éste intervenía, Jiang sacó varias veces una gran lupa para leer la versión escrita del discurso, y en algunos momentos pareció claramente distraído o hasta dormitar.

Otro veterano político en la tribuna fue Song Ping, quien a sus 100 años es el único superviviente de la era de Deng Xiaoping, y que como Jiang tuvo que contar con la ayuda de asistentes para sentarse y levantarse. 

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Internacional

Al menos 270 muertos en un atentado contra una mezquita en Egipto

Los atacantes hicieron estallar varios artefactos en el templo y después tirotearon a los fieles...

Una falsa alarma desata el pánico en Londres

La Policía ha tenido que evacuar dos estaciones de metro tras una alerta sobre un inexistente...

Santiago Maldonado murió por ahogamiento e hipotermia

Santiago Maldonado murió por ahogamiento e hipotermia

La familia ha adelantado que seguirá pidiendo que se investigue la labor represiva de la Gendarmería

Al Sisi promete responder con "una fuerza brutal"

El presidente egipcio promete que el Ejército y la Policía "se vengarán" por las víctimas

El atentado más grave en la historia de Egipto

El ataque supera al derribo de un avión ruso en Sharm el Sheij, en el que murieron 224 personas

Presiones a Schulz para que apoye a Merkel y evite unas nuevas elecciones

Presiones a Schulz para que apoye a Merkel y evite unas nuevas elecciones

El líder socialdemócrata está decidido a dejar que su formación se regenere en la oposición

Enlaces recomendados: Premios Cine