EFE
Doyle, de 55 años, compareció hoy en una audiencia judicial en el estado de Maryland, y su abogado, Barry Helfland, señaló que espera que en los próximos días se le permita pagar una fianza para entregarse a las autoridades de Florida sin necesidad de extradición.
Las fuentes señalaron que Doyle deberá comparecer a una nueva audiencia prevista para el 4 de mayo.
Doyle ha sido acusado en 23 cargos vinculados a conversaciones sexualmente gráficas que sostuvo con quien creía era una niña y que en realidad era una detective de Florida.
Los cargos contra Doyle, el cuarto ejecutivo de mayor rango en la sección de Relaciones Públicas del Departamento de Seguridad Nacional de EEUU, se presentaron en el condado de Polk, al este de Tampa (Florida).
Su detención el martes ha planteado dudas sobre la capacidad de la agencia responsable de la seguridad nacional de verificar las credenciales de sus propios empleados.
La detención del funcionario ocurrió cuando conversaba por internet con la supuesta niña.
La agente había llamado previamente a Doyle al trabajo para decirle que tenía una cámara web, como él le había pedido, y que quería probarla.
"Dijo que utilizaría el ordenador al llegar a casa, o sea, que sabíamos que estaría en internet", dijo Carrie Rodgers, sheriff del condado de Polk.
Fuentes policiales afirmaron que el funcionario envió clips pornográficos a la joven, así como fotos suyas que no tenían connotaciones sexuales.
Durante las conversaciones virtuales Doyle reveló su nombre, así como su ocupación, y facilitó a la joven su teléfono del trabajo y el número de su teléfono móvil.
En varias ocasiones, Doyle describió actividades explícitas que le gustaría mantener con la joven, según los investigadores.
La noticia motivó hoy la reacción del portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, que declaró que se trata de "una cuestión muy seria", en cuya investigación "el Departamento de Seguridad Nacional ha dicho que cooperará por completo".
El Departamento de Seguridad Nacional rehusó hacer comentarios sobre la investigación en marcha.
"Nos tomamos estas acusaciones muy en serio y colaboraremos totalmente con la investigación en marcha", afirmó Russ Knocke, secretario de prensa.
El caso de Doyle plantea "graves inquietudes acerca de la política de contratación del Departamento y, lo que es más importante, sus credenciales de seguridad", manifestó el republicano Peter King, presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes.
"¨Qué pasaría si la persona, en el otro extremo, hubiese sido un miembro de Al Qaeda u otra organización terrorista similar y utilizara su información para chantajear al señor Doyle?", se preguntó King.