AGENCIAS
Abú Arafa se dirigía a abrir su nueva oficina en el barrio de Al Azariye, en un suburbio al este de Jerusalén, cuando fue detenido junto con su guardaespaldas al intentar entrar en territorio bajo control de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Fuentes policiales citadas por la radio pública israelí indicaron que el ministro palestino, residente en el distrito de Jerusalén, tiene prohibido entrar sin autorización a territorio de Cisjordania bajo control palestino.
Poco antes de su detención, la emisora había informado de que las autoridades militares en Cisjordania ocupada estaban permitiendo la libertad de movimiento a ministros y legisladores de Hamás aunque, aclaró, "con limitaciones", que no detalló.
En cambio, el Ejército israelí, impedía el paso de activistas y políticos de Hamás por el territorio israelí, que divide el de la franja de Gaza y del de Cisjordania, por haber fracasado en años anteriores las negociaciones para establecer un "paso seguro" entre ambas zonas.
Por ese motivo, la primera reunión del Gobierno de Ismail Haniye se celebró ayer en la ciudad de Gaza, donde reside el primer ministro. Los ministros del Gabinete Nacional de la ANP residentes en Cisjordania asistieron por videoconferencia desde la ciudad de Ramala, 15 kilómetros al norte de Jerusalén.
Al parecer, Abú Arafa tomó parte por videoconferencia en la sesión celebrada en Gaza tras el juramento que prestaron todos los miembros del nuevo gabinete del islamista Hamás la semana anterior.
Las autoridades militares, en reacción a ataques suicidas de las facciones de la resistencia palestina en suelo de Israel prohíben en principio el ingreso a su territorio de personalidades palestinas, pero algunas lo tienen permitido, como el ex primer ministro Ahmed Qurea y el ex ministro del Interior Naser Yusef.
El portavoz de Hamás en Gaza, Sami abú Zuhri, reaccionó al arresto del responsable de la cartera de Asuntos de Jerusalén exigiendo su "liberación incondicional" después de que fuera "arrestado sin motivo alguno".
Según el portavoz, la detención de Abú Arafa "es parte de la incesante presión sobre el nuevo Gobierno palestino para causar su colapso".
Abú Zuhri pidió también a la comunidad internacional que "presione a Israel a fin de que lo ponga en libertad".
El portavoz se refería aparentemente al hecho de que Estados Unidos y la Unión Europea (UE), así como Israel, agente de retención de impuestos de la ANP, cesaron sus transferencias de dinero, lo que precipitó una grave crisis financiera pues el Gobierno de Haniye no puede pagar sus sueldos a alrededor de 140.000 funcionarios.
EEUU y la UE condicionan su ayuda a que el nuevo Gobierno de Hamás reconozca la legitimidad del Estado israelí y se avenga a negociar con él un tratado de paz según el plan conocido como "Hoja de ruta", que prevé la creación de un Estado palestino junto al hebreo a fin de alcanzar la paz en esta zona.
"Las arcas públicas están vacías, lo único que heredamos (del gobierno anterior del Movimiento Al Fatah) son deudas", dijo Haniye a sus ministros mientras intenta reunir el dinero necesario, unos 120 millones de dólares, en Arabia Saudí y otros países árabes.
A propósito del arresto hoy de Abú Arafa, fuentes israelíes informaron de que tras las elecciones palestinas de enero pasado, en las que se impusieron por amplio margen los integristas de Hamás, Israel puso en libertad a cinco prisioneros de ese movimiento.
Tres de ellos son ministros de Haniye: Naser a-Din Shaeher, en Educación; Omar Abdel Razek, en Finanzas, e Isa al Yabary, en Asuntos Locales.
Los otros dos fueron elegidos diputados en las elecciones legislativas de enero último.