Efe, Bruselas/Barcelona
Una misión policial británica viajó ayer a Rusia dentro de la investigación de la muerte del ex espía ruso Alexander Litvinenko, anunció el ministro del Interior del Reino Unido, John Reid, en Bruselas.
La delegación «salió hacia Moscú», afirmó Reid en unas declaraciones realizadas en Bruselas, donde asistió al Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea.
Reid no descartó que los agentes británicos puedan desplazarse también a Italia, donde reside el profesor Mario Scaramella, quien se reunió en Londres con Litvinenko el día en que este cayó enfermo, el pasado 1 de noviembre, y que está siendo sometido a diversas pruebas médicas en la capital británica.
El objetivo del viaje de la misión es «continuar la investigación» sobre el caso, explicó Reid, quien dijo que las autoridades de Moscú «han asegurado» que ofrecerán toda la colaboración necesaria a la delegación británica.
El Consejo de Ministros comunitario estudió, tras una exposición del propio Reid, la situación creada por la muerte de Litvinenko.
Por su parte, el diario británico The Observer explicó ayer que Litvinenko tenía muchos potenciales enemigos, no sólo en el Kremlin, a quien acusó desde su lecho de muerte de haber ordenado su asesinato. El diario citó a la académica rusa, Juliol Svetlichnaya, que se reunió con el ex espía varias veces e intercambió más de 100 correos electrónicos con él. El rotativo indicó que esta mujer dice que Litvinenko planeaba hacer chantaje a varios magnates rusos y oficiales británicos con pruebas incriminatorias sobre cómo robaron millones de las arcas y compañías rusas.
Bomberos de Barcelona preocupados
Por otro lado, una veintena de bomberos de Barcelona, que recientemente viajaron a Londres en uno de los aviones de British Airways contaminado de radiactividad por polonio-210, pedirán al ayuntamiento que les someta a una revisión médica colectiva para despejar cualquier duda sobre su estado de salud.
Según informaron fuentes municipales, el grupo, formado por 18 bomberos y dos mandos, regresaron el sábado por la tarde a Barcelona procedente de Londres, donde les informaron de que el avión en el que habían ido estaba afectado por la investigación. Los bomberos llegaron a Barcelona sin ocultar «cierta preocupación», según las mismas fuentes. El grupo asistió en una escuela especializada del Reino Unido a un curso de dirección y control de siniestros para completar su formación como futuros cabos de este cuerpo municipal.