EP/Efe, Londres/Bagdad
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, declaró ayer que la situación en Iraq es mucho peor que una guerra civil y tampoco que tampoco ha mejorado la situación del país con respecto a la que vivía durante el régimen de Sadam Husein.
El máximo dirigente de la ONU, que abandona el 31 de diciembre un cargo que ha ocupado durante diez años, expresó en una entrevista concedida a la BBC su tristeza por no haber podido evitar la guerra y emplazó a las potencias regionales e internacionales a ayudar a Iraq. Reconoció además el fracaso de su organización en Iraq, una herida que aún no ha cicatrizado. «Está sanando, pero aún no está curada y aún se puede percibir la tensión en esta organización como resultado», aseguró.
Annan destacó el nivel de «asesinatos y rencor» que se vive en Iraq. «En disputas como la de hace años en Líbano no dudábamos en calificarlas de guerra civil, pero esto es mucho peor». El mandatario de la ONU describió la situación en Iraq como «extremadamente peligrosa».
Mientras, la policía iraquí informó ayer del hallazgo durante las últimas 24 horas de 55 cadáveres sin identificar y con señales de tortura en distintas zonas de la capital. La mayoría de las víctimas fueron asesinadas a balazos y estaban maniatadas.