AGENCIAS
El general retirado, de 91 años, fue ingresado este domingo en un hospital castrense de la capital chilena, con un cuadro de infarto agudo al miocardio, insuficiencia cardíaca y un edema agudo de pulmón.
Un día después de su ingreso, la Corte de Apelaciones informó que por tres votos contra cero se aprobó la libertad bajo fianza del militar, detenido ocho días antes por su responsabilidad en el secuestro y homicidio de dos opositores en 1973, previo pago de una fianza equivalente a unos 1.905 dólares.
"Somos bastante optimistas. Si continua la evolución tan positiva que ha tenido, el general va a salir adelante", dijo Juan Ignacio Vergara, médico del Hospital Militar de Santiago, en un parte médico leído a los periodistas. Advirtió, sin embargo, de que sigue grave y agregó que persiste el riesgo de muerte "debido a las complicaciones que puede tener".
Además, el facultativo ha vuelto a descartar cualquier posibilidad de que se le practique un ´bypass´.
También indicó que al ex jefe militar se le ha explicado su condición clínica, está consciente de lo que está pasando y que anímicamente está bien aunque cansado.
El ex dictador, que gobernó Chile entre 1973 y 1990, tras derrocar a Allende en un golpe de Estado, recibió la extremaunción el domingo, pero sus parámetros clínicos se han ido normalizando.