Joaquín Rábago, Londres. efe
El primer ministro británico, Tony Blair, anunció ayer ante el Parlamento la intención de su Gobierno de construir una nueva generación de submarinos portadores de misiles nucleares y dijo que no puede descartarse la posibilidad de futuras amenazas atómicas para Gran Bretaña y el mundo.
En un intento de calmar a quienes acusan al Reino Unido y a otros miembros del club atómico de incumplir sus obligaciones internacionales de desarme, Blair dijo que el número total de ojivas se reducirá en un 20%: de las doscientas actuales a un máximo de 160. La nueva flota de submarinos nucleares, que sustituirá a los cuatro de la actual clase Vanguard y que en un futuro podría igualmente reducirse a tres unidades, servirán para disuadir a estados que representen una amenaza grave para los «intereses vitales» del Reino Unido, dijo Blair.
Corea del Norte e Irán
Blair, que citó los planes nucleares de Corea del Norte o Irán, se refirió al peligro de que algunos países «inestables», de regímenes «no democráticos» y «hostiles a nuestro modo de vida» traten de «fomentar el terrorismo nuclear» desde sus territorios. Blair dijo, además, que la fuerza de disuasión británica se basa exclusivamente en los misiles Trident D5 que portan los submarinos mientras que EE UU y Rusia cuentan con tres sistemas -de tierra, mar y aire- y China está modernizando su arsenal estratégico con un nuevo sistema basado en submarinos.
El líder de la oposición, el conservador David Cameron, afirmó que su partido estaba de acuerdo con la posición de Blair «en el fondo y en el calendario» propuesto.