Efe, Ankara
Turquía rechazó por insuficientes las propuestas presentadas por una delegación iraquí de alto nivel, que acudió a la capital turca con el fin de negociar una solución a la crisis y partió silenciosamente.
Para Ankara, esta reunión era la última oportunidad que tenía Bagdad de evitar la incursión en Iraq, pero la condición exigida para ello era que los iraquíes asumieran la responsabilidad de luchar de forma eficaz contra el PKK.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, reiteró en Estambul que la decisión sobre la operación transfronteriza sólo compete al Gobierno de Ankara. Erdogan afirmó que el Ejército turco emprenderá medidas de fuerza contra los kurdos del PKK «cuando sea necesario» y sin solicitar la aprobación de la comunidad internacional.
El 17 de octubre, el Parlamento turco dio luz verde al Ejecutivo de Erdogan para la incursión militar en el momento y cuantas veces lo considere necesario, una autorización con validez por un año.
Erdogan criticó además al mundo occidental, especialmente las naciones europeas, por la falta de apoyo a la lucha turca contra el PKK, un grupo que no sólo Ankara cataloga como organización terrorista, sino también la Unión Europea y los Estados Unidos.
«No podemos entender a aquellos que califican a la organización terrorista de 'organización terrorista', pero no nos entregan a sus miembros. Ningún país europeo lo ha hecho hasta ahora. Esto es un examen de sinceridad y nuestros amigos occidentales lo están perdiendo», dijo.
La noche del viernes, Erdogan consideró innecesario esperar a su encuentro con el presidente estadounidense, George W. Bush, el 6 de noviembre para decidir sobre un ataque al norte iraquí, contrariamente a lo declarado poco antes por el jefe del Estado Mayor, general Yasar Buyulkanit.
Según la televisión CNNTurk, fuentes de la delegación iraquí que estuvo en Ankara confirmaron que los turcos entregaron «una lista de 153 personas del PKK» cuya captura y extradición exigiron. Pero «nosotros sólo podemos entregar 18 de ellos a Turquía», comentaron.
Mientras se cerraba esta puerta diplomática, en la región afectada continuó ayer el despliegue de más de 100.000 militares turcos iniciado tras la matanza de 12 soldados y la captura de ocho militares a manos del PKK hace una semana. De acuerdo con fuentes oficiales, desde entonces las fuerzas turcas han matado más de 65 combatientes del PKK y han efectuado numerosas incursiones aéreas en el norte de Iraq. Según la agencia pro-kurda Firat News Agency, la artillería turca bombardeó posiciones en torno a las localidades iraquíes de Kortu, Muuke, Korte, Cacuk, Kayleç, Bersav, Zara, Bane, Shirvan Mezin, Alyana, Kalovna y Shergener. No hubo víctimas en las aldeas, pero la población de algunas localidades comenzó a emigrar a zonas más internas.