Europa Press,
Bruselas
La Comisión Europea (CE) propondrá mañana crear un registro comunitario de datos de los pasajeros aéreos que entren y salgan de la UE similar al que ya existe en Estados Unidos desde los atentados del 11-S. Esta medida forma parte de un paquete antiterrorista que contendrá además una iniciativa para castigar penalmente el uso de internet para fines terroristas y un plan de acción para mejorar el control sobre los explosivos.
El registro comunitario de datos de los pasajeros aéreos tendrá un carácter descentralizado. Las compañías aéreas estarán obligadas a suministrar la información a la autoridad nacional competente a la que designe cada Estado miembro. Sólo estarán cubiertos los vuelos entre la UE y un país tercero y a la inversa, y no los intracomunitarios. Después, los países tendrán que compartir datos y el análisis de riesgo que se haga a partir de ellos.
«La Unión es objetivo terrorista al menos en la misma medida que EE UU y el uso y análisis de los datos de los pasajeros constituye una importante herramienta para hacer cumplir la ley
», dijo el vicepresidente de la CE y responsable de Seguridad, Franco Frattini, en un discurso ante la Eurocámara.
Bruselas sigue así el modelo de EE UU, con quien cerró en julio la segunda edición de un acuerdo para transferir 19 datos personales que las autoridades estadounidenses podrán conservar 15 años, dentro de su estrategia de lucha contra el terrorismo internacional.
El plan de acción sobre explosivos se basará en 50 recomendaciones presentadas por un grupo de expertos procedentes de los sectores público y privado. Entre otras medidas, el plan incluirá la creación de una base de datos de explosivos en Europol y la puesta en marcha de un sistema de alerta rápida en caso de robo.
Finalmente, el Ejecutivo comunitario quiere que todos los países castiguen penalmente el uso de internet para promover el terrorismo y planificar atentados. El vicepresidente del Ejecutivo comunitario afirmó que su intención
«no es limitar la libertad de expresión»
sino impedir la diseminación de
«propaganda terrorista»
o de instrucciones para fabricar una bomba.
En la reunión informal de ministros del Interior de la UE celebrada el 1 de octubre en Lisboa, el ministro portugués y presidente de turno del Consejo, Rui Pereira, dijo que existe un
«consenso amplio»
entre los ministros a favor de las propuestas de Frattini, y negó que éstas supongan la creación de un «Gran Hermano» que vigile todos los movimientos de los ciudadanos.