La comunidad internacional ha criticado duramente la decisión de Musharraf. La Comisión Europea se mostró «preocupada» por la situación. «Es muy importante que el país continúe su transición democrática y que las elecciones se mantengan en el contexto de un proceso constitucional», subrayó en un comunicado. Precisamente «respeto a la Constitución» fue lo que pidió el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana.
Por su parte, la secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice, se mostró disconforme con la medida paquistaní. EE UU cuenta con Pakistán como aliado, como lo demuestran los 11 millones de dólares provistos desde 2001, cuando Musharraf se posicionó del lado de Washington después del 11-S. «Esta ayuda que va a Pakistán está directamente relacionada con la misión contra el terrorismo», afirmó Rice ante los medios, por lo que se debería «revisar» de proseguir el actual estado, sentenció Condoceezza Rice.