EFE
Durante el cuarto encuentro "cara a cara" entre las dos partes, el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, señaló que Belgrado propone un modelo similar al de la ex colonia británica para sacar las negociaciones del actual estancamiento.
Esta metrópoli pertenece desde 1997 a China, aunque disfruta de una amplia autonomía administrativa, incluida su pertenencia a organizaciones internacionales.
"El modelo de Hong Kong, que nadie podrá negar que ha sido un éxito, comprueba que nuestra propuesta de una autonomía sustancial es realista", indicó Kostunica, según el borrador de su discurso.
El modelo de Hong Kong es "estable, sostenible y funcional", aseveró el jefe del Gobierno serbio.
El negociador albano-kosovar Skender Hyseni rechazó la propuesta de forma tajante, al decir ante la prensa que seguir el modelo de la ex colonia británica es "totalmente inapropiado porque el trasfondo histórico entre Kosovo y Hong Kong es muy diferente".
"No se puede exportar modelos de un contexto histórico tan distinto", recalcó el negociador, quien agregó que Belgrado "propone, en el mejor de los casos, medias soluciones y Kosovo está en contra de medias soluciones".
"La única solución sostenible (para Kosovo) es la independencia", subrayó Hyseni.
El calendario de estas conversaciones se ha convertido en un factor de presión, ya que se trata de encontrar una salida antes del próximo 10 de diciembre, fecha en la que vence el plazo de 120 días de este último esfuerzo negociador internacional sobre Kosovo, provincia serbia de mayoría albanesa.
Las rondas anteriores se celebraron en los últimos dos meses en Nueva York, Bruselas y Viena, sin que las partes acercaran sus posiciones, que siguen siendo diametralmente opuestas.
El próximo encuentro entre las dos partes está previsto para el 19 o el 20 de noviembre en Bruselas.
La "troika" internacional -formada por la Unión Europea, EEUU y Rusia- quiere aumentar el ritmo de las negociaciones hasta el 10 de diciembre, fecha en la que debe presentar al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, un informe con los resultados de las mismas.
El actual ciclo negociador, iniciado en agosto tras fracasar por el rechazo ruso en el Consejo de Seguridad la aprobación de un plan que otorgaba a Kosovo una independencia tutelada, es considerado crucial para la determinación del futuro de esa provincia.
Los albaneses representan un 90 por ciento de la población de unos dos millones de habitantes de Kosovo, provincia bajo administración interina de la ONU desde 1999, tras el bombardeo de Serbia por parte de la OTAN.