OTR Press,
Roma
La propuesta de Silvio Berlusconi de crear una nueva fuerza política que aúne a la derecha italiana no ha sido tan bien acogida como
Il Cavaliere
hubiese deseado. Y es que destacadas voces se desmarcaron ayer de esta nueva iniciativa del líder político, que también cuenta con una importante presencia en el campo de la comunicación. Berlusconi anunció el domingo sus intenciones de crear una nueva fuerza política que, bajo el nombre de Partido del Pueblo Italiano o Partido del Pueblo y de la Libertad, aúne a sus tradicionales aliados bajo una única sigla. Sin embargo, los principales exponentes de la coalición de centro-derecha La Casa de Las Libertades se han desmarcado ya del proyecto.
Así, el ex primer ministro y actual líder de Forza Italia, se queda prácticamente solo. Entre las voces críticas destacó la del líder de la formación mezcla de tintes neofascistas y conservadores Alianza Nacional (AN), Gianfranco Fini, en representación del segundo partido de la citada coalición y que precisamente otorgó a Berlusconi el Gobierno. En declaraciones a la cadena televisiva
Canale 5
, afirmó que AN
«no se deshará»
para unirse al proyecto de Berlusconi,
«confuso y electoralista»
, según Fini.
Y es que desde que
Il Cavaliere
lanzase su inesperado anuncio el domingo, incluso el líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, se sumó a las reprobaciones del anuncio realizado por Berlusconi, pese a que el partid
o secesionista norteño también es actual aliado de Forza Italia. Mientras, el fiscal italiano Fabio De Pasquale amplió ayer hasta el año 2003 las acusaciones contra el ex primer ministro y líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, por las presuntas irregularidades en la compraventa de los derechos televisivos y cinematográficos cometidas por Mediaset, de la que es el principal accionista. La audiencia del proceso proseguirá el próximo 21 de enero.