Agencias,
Islamabad
El ex primer ministro paquistaní Nawaz Sharif, derrocado por el actual presidente, Pervez Musharraf, en un golpe de Estado incruento en 1999, llegó ayer a Pakistán tras siete años exiliado en Arabia Saudí. Miles de sus seguidores fueron detenidos por la policía, según fuentes del partido de Sharif, líder de la Liga Musulmana de Pakistán.
Nada más llegar, afirmó que vuelve al país decidido a
«librar a Pakistán de la dictadura»
.
«Queremos democracia y nada más»
, dijo el ex mandatario.
Además, pidió que se deroguen
«todas las medidas tomadas el 3 de noviembre»
, en referencia al estado de excepción declarado por Musharraf para impedir una revuelta en su contra mientras el Supremo decidía sobre la legalidad de su reelección como presidente en octubre.
Sharif aterrizó en el aeropuerto de Lahore en un avión especial que le facilitó el rey Abdulá de Arabia Saudí. Cientos de sus seguidores le recibieron en tono festivo, aunque en un principio las autoridades de Lahore sólo habían dado permiso a un centenar de personas.