Efe,
Moscú
La detención y condena del líder opositor Garry Kaspárov y el asesinato de un candidato de la formación liberal Yábloko han puesto la campaña electoral rusa al rojo vivo a una semana de los comicios a la Duma. Kaspárov, que fundó el Frente Cívico Unido (FCU) en 2005 para
«desbancar»
al presidente ruso, Vladímir Putin, fue detenido el sábado al término de la Marcha de los Disidentes, y condenado por un tribunal de Moscú a cinco días de arresto administrativo, Su abogado, Yuri Kostánov, no ha podido reunirse con él.
«Todo el proceso supone una flagrante violación del código penal»
, denunció Denís Bilúnov, director del FCU, quien descartó que la condena vaya a influir en los planes de Kaspárov de presentarse por La Otra Rusia a las presidenciales de marzo de 2008.
En San Petersburgo la policía antidisturbios detuvo ayer a casi 200 personas en una marcha no autorizada en contra de Putin. Entre éstas el líder de la Unión de Fuerzas de Derecha, y miembros del Partido Nacional Bolchevique.
A esto se suma lo que el líder de Yábloko, Grigori Yavlinski, ha calificado de
«asesinato político»
: la muerte del número uno de esa formación por la república de Daguestán, Farid Babáev. Babáev
«investigaba la represión de manifestaciones pacíficas, el secuestro de inocentes y el recurso a la fuerza por parte de
las autoridades»
. Murió el sábado tras dos días en coma por los disparos recibidos el miércoles.