Efe,
París
Los seis ciudadanos franceses miembros de la ONG el Arca de Zoé que continúan encarcelados en Chad por intentar sacar del país a un centenar de niños se declararon ayer en huelga de hambre para protestar por la acción de la justicia, a su juicio parcial, y afirmar su inocencia.
«Tienen la impresión de que van directos a un proceso que no les parece muy justo»
, explicó a la emisora francesa
France Info
la abogada francesa de los detenidos, Céline Lorenzon.
Lorenzon indicó que los miembros del Arca de Zoé
«están en un estado psicológico difícil, en la medida en que la instrucción se ha cerrado»
, y eso
«a pesar de las pruebas»
que ella había anunciado al juez que iba a aportar, y que demostraban su inocencia.
Justificó el recurso a la huelga de hambre porque
«para ellos ahora es el único medio para que se les pueda oír decir que no son traficantes de niños»
, y recordó que pese a que llevan ya más de un mes en prisión, la justicia de Chad
«no los ha querido escuchar»
.
El magistrado debe decidir ahora, probablemente la próxima semana, si hay elementos suficientes para un juicio contra los seis miembros de la ONG y, en caso positivo, si serán juzgados por un tribunal correccional o por un tribunal criminal, en función de la naturaleza y la gravedad de los delitos que se les reprocha.
El 25 de octubre, siete tripulantes españoles de la compañía Girjet y ocho franceses fueron detenidos en Chad por supuesto tráfico de 103 niños que pretendían trasladar a Europa. Pese a que dos semanas más tarde se liberó a los españoles y a dos periodistas galos arrestados, aún restan seis cooperantes encerrados en Yamena.