OTR Press, Moscú/Viena
El desencuentro entre la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y Moscú volverá a tener un nuevo reflejo en los comicios presidenciales del 2 de marzo, que se celebrarán sin observadores en vista de las "limitaciones" impuestas por el Gobierno ruso. Para el Ministerio de Exteriores ruso, esta decisión es "inaceptable", aunque no variará en absoluto la celebración de estas elecciones ni restarán legitimidad al mandatario elegido para comandar el Kremlin.
Ausencia en las legislativas
La OSCE ya respondió de la misma forma a las trabas rusas en las elecciones parlamentarias, y las restricciones han vuelto a ser las causantes de su ausencia de los comicios en los que se elegirá al sucesor de Vladimir Putin. El director de la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (Odihr), Christian Strohal, aseguró que desde esta organización se habían "hecho todos los esfuerzos de buena fe para desplegar la misión", pero "Rusia ha puesto limitaciones insalvables".
Y es que ni unos ni otros se pusieron de acuerdo sobre al tamaño y el alcance del despliegue de observadores. Así, mientras Rusia había dicho que éstos no podrían llegar al país antes del 20 de febrero, la OSCE mantenía que deberían trasladarse no más tarde del 15 de febrero.
Desde la Unión Europea, la presidencia de turno, ejercida por Eslovenia, mostró su "pleno apoyo" a la labor de la OSCE y lamentó las restricciones impuestas por Moscú, que hacen imposible cumplir el mandato como supervisor de este organismo.