Efe, Bruselas
La población de la Unión Europea (UE) aumentó en 2007 un 0,48% hasta llegar a 497,5 millones de habitantes ya que casi cuatro quintas partes del crecimiento anual (de 2,39 millones) se debió a la emigración. La emigración neta en la UE totalizó 1,9 millones de personas, lo que supuso un incremento del 16,4% respecto a 2006, según un informe de Eurostat, la oficina europea de estadísticas, sobre la población comunitaria en 2007.
La Unión Europea registró 5,3 millones de nacimientos (con un aumento del 0,8%) y mantuvo tasas muy bajas de fertilidad (10,6 nacimientos por cada 1.000 hab.). Además, nueve países comunitarios registraron más muertes que nacimientos: Alemania, Italia, Rumanía, Portugal, Hungría, Bulgaria, Estonia, Letonia y Lituania.
Según Eurostat, el conjunto de la UE podría tener un crecimiento natural negativo dentro de algunos años debido a que se espera que se mantengan las bajas tasas de fertilidad junto a un incremento de los fallecimientos por el envejecimiento de la generación del baby-boom la II Guerra Mundial.
En el conjunto de la UE, la aportación de la inmigración al crecimiento poblacional ha sido superior a la del crecimiento natural desde 1992. Durante el año pasado, únicamente en el Reino Unido, Francia y Holanda el crecimiento natural fue el principal motor del aumento de la población.
Todos los países de la UE tienen una tasa de fertilidad inferior al llamado índice de sustitución en los países industrializados, que es de dos hijos por mujer. Francia tiene una tasa de fertilidad de 1,98 hijos por mujer, seguida por Suecia y Dinamarca con 1,85, Eslovaquia (1,25), y Rumanía (1,29) figuran al otro extremo de la estadística.
España se mantiene como el país de la UE con más esperanza de vida al nacer, con una media de 81 años, seguida de Suecia (80,7).