Olga Briasco, Valencia
La crisis afecta a todos los sectores y las ONG también se ven inmersas en una coyuntura en la que, con menos presupuesto, hay que seguir trabajando por la sociedad y por el planeta para hacer "un mundo mejor". Pero estos esfuerzos aumentan cuando se tiene en cuenta que las consecuencias de esta desaceleración económica afectan, sobre todo, a los sectores más vulnerables y desprotegidos.
"En tiempos de crisis no hay que dejar el compromiso social a un lado", comenta Hugo Martín, coordinador del área de Marketing de Greenpeace y recuerda que "es un momento decisivo para la lucha contra el cambio climático porque en Copenhague se celebrará la segunda reunión y hay que llegar a un acuerdo para salvar el clima".
Este compromiso y el aumento del tiempo libre debido al desempleo ha hecho que algunas organizaciones hayan visto aumentadas las demandas de voluntariado. Es el caso de la Fundación de la Solidaridad y el Voluntariado (Fundar), cuya portavoz ha señalado que "en la Comunitat Valenciana durante el primer trimestre de 2009 se ha triplicado el número de personas que han decidido hacerse voluntarias".
Según explicaron desde Fundar, "en 2008 la media de altas de voluntariado al día era de 1,5 en los primeros tres meses del año, y en 2009 es de cuatro personas". En total son 204.000 las personas que trabajan sin remuneración en las distintas asociaciones que realizan su actividad en el territorio valenciano.
Este incremento también se ha producido en Cruz Roja Comunitat Valenciana: "En el primer semestre de 2008, 445 personas se hicieron voluntarias mientras que en el mismo período de 2009 lo han hecho 749", dice Ana Gómez, responsable de Comunicación de la delegación valenciana de Cruz Roja. Además, resalta que el aumento del registro de personas voluntarias es gracias, en parte, al desempleo.
Por su parte, Ana López, responsable del programa de voluntariado de Cáritas Diocesana de Valencia, explica que "el aumento de voluntarios no es muy significativo", pero sí se ha producido un incremento de las personas que "desean realizar un trabajo determinado", comenta la responsable sobre acciones como el reparto de alimentos o el apoyo al personal. "Este tipo de ayudas no requieren una formación específica ni tampoco un horario estricto", destaca
La importancia de los socios
En época de bonanza es sencillo que las personas aporten parte de su dinero para colaborar con alguna de las causas que defienden las asociaciones, pero puede ser realmente complicado en una situación de incertidumbre laboral como la que estamos viviendo.
Pero las ONG consultadas por Levante-EMV contradicen o ponen en entredicho esa afirmación o hipótesis. "El compromiso ciudadano, que es la base social, se mantiene aún estando en un complicado momento económico", explica Marlene Perkins, responsable de comunicación de Unicef en la Comunitat. De hecho, afirma que, aunque no disponen de datos oficiales, "ha aumentado el número de altas durante este año".
En esta misma línea se muestra Ana López, de Cáritas: "Aunque resulte extraño, hemos tenido en los últimos meses más contribuciones", explica, remarcando que "las personas saben que estamos cubriendo más necesidades".
Según cuenta Hugo Martín, en Greenpeace sí ha dejado huella la crisis, aunque "no está afectando de una forma dramática". Martín detalla que se ha incrementado un 6% el número de bajas en un solo año y remarca que "en los últimos tiempos se había producido un crecimiento sostenido del número de socios", pero ahora "ha habido un cierto frenazo".
Los datos así lo demuestran: El número de socios es de 102.700, 300 menos que en el mismo pe?ríodo de 2008 (103.000). "No es una cifra alarmante", pero Martín señala que "somos una organización ecologista y pacifista internacional, económica y políticamente independiente, que no acepta donaciones ni presiones de gobiernos, partidos políticos o empresas". Por tanto, la ayuda de los socios es esencial para seguir con las campañas y acciones sociales.