Efe, Valencia
El 90 por ciento de los ciudadanos senegaleses considera la emigración como la solución a sus problemas, según las conclusiones de Infomigra, un estudio auspiciado por el Consell y avalado por la Unión Europea sobre la inmigración en este continente.
Del mismo modo, los familiares de las personas que emigran tienen una opinión positiva del proceso migratorio para escapar de la falta de medios y acceso a recursos y servicios. Así, más de la mitad de los entrevistados tiene familiares viviendo en el extranjero.
Las conclusiones de este estudio, que está avalado y apoyado por la Unión Europea, conducen a la Conselleria de Inmigración y Ciudadanía a impulsar campañas de información en Senegal y Marruecos para desalentar la inmigración irregular.
El estudio recoge que la familia de quien emigra, en su mayoría, tiene una situación económica pobre, con carencias y con necesidades básicas. En este sentido, deposita en el inmigrante la responsabilidad y la esperanza de mejorar la situación económica y socialmente por ser el referente que puede elevar el estatus de la familia.
El estudio realizado junto con la Asociación Valenciana de Ayuda al Refugiado señala que en la actualidad hay unos 15.000 emigrantes subsaharianos en las principales ciudades marroquíes pendientes de continuar su emigración. Asimismo, en este país norteafricano, cuyas principales causas de la emigración son la pobreza extrema, el analfabetismo, el paro, la economía sumergida y el éxodo rural, la emigración irregular de uno de los miembros de la familia es "cada vez más un proyecto familiar en el que todos contribuyen como una inversión de futuro, tanto en origen como en destino".
Asimismo, se calcula que durante los últimos diez años el volumen de negocio movilizado por las redes delictivas de tráfico de personas puede ascender hasta los 2.000 millones de euros.