Olga Briasco, Valencia
Valencia, bañada por el Mediterráneo y Shangai, una de las ciudades más pobladas del mundo, tienen desde hace tres meses un nexo de unión: El Casal Valencià China, creado por un grupo de valencianos que decidieron unirse para estrechar los lazos entre ambas culturas. "Somos un grupo de amigos que decidimos unirnos para hacer actividades en común y acercar más la cultura de estos países", explica Tono Mompó, uno de los promotores de la asociación y responsables de la primera actividad: La Regata preliminar de la Copa de Dragón.
"La iniciativa surgió porque nos gusta el deporte y, especialmente, la vela", comenta Mompó haciendo hincapié en que "es la primera vez que unos españoles organizan en China una regata" y enfatizando el hecho de que "nunca antes una asociación de este tipo había organizado algo semejante". Además el joven añadió "quién mejor que nosotros, que hace poco celebramos la Copa del América, para realizar la regata".
La Copa de Dragón se celebró en las aguas de lago Dian Shan con la participación de tres equipos: El español Costa Blanca (capitaneado por Pepe Loira), el valenciano Murciélagos (a cuyo cargo estaba Juan Campos y Ricard Ebri) y el equipo chino Ceibs, a cuyo frente estaba Patrick Fu.
La competición, que se desarrolló en un día soleado, comenzó de forma accidentada ya que "en la primera manga el Valencia Murciélagos fue descalificado por una maniobra ilegal en la que golpeó el casco del equipo chino, que tuvo que abandonar". El vencedor resultó ser el Costa Blanca, que no cometió ninguna infracción y ganó las dos primeras mangas.
Tras el éxito de la actividad, desde el casal se está barajando la posibilidad de "pedir a la administración una subvención para poder competir con los chinos en otros lugares de competición", adelantó el joven, quién recordó que la Copa del Dragón ha sido posible por la colaboración de Shanghai Fisherman Sailing Club que, les ofreció tres Beneteau 25.
Pero la asociación quiere ir más allá y, en los próximos meses, se realizará una subasta solidaria. "La asociación Heart to Heart es quién organiza el evento, nosotros somos colaboradores". Según explica, se realizará una gran subasta con todo tipo de enseres -el casal ofrecerá ropa- con el objetivo de recaudar fondos para la asociación y ayudar "a los niños chinos que necesitan un nuevo corazón porque nacieron con alguna malformación cardíaca".
Pero también están pensando en hacer actividades culturales, tanto en el cap i casal como en Shangai: "Hay miembros que viven en Valencia y estamos pensando en hacer actividades culturales para acercar un poquito más la cultura china".
Creación de la Asociación
Según cuenta, la idea de crear el casal surgió "de forma espontánea hace cinco meses" y, en febrero de 2009, "ya habíamos comenzado los trámites" para formalizar administrativamente este "grupo de amigos". Pero si los plazos de inscripción y registro fueron vertiginosos, el número de miembros no se queda atrás: "Comenzamos siendo seis y ya somos 129", explica Mompó, quién marchó hace seis años al continente asiático "en busca de horizontes profesionales" y ya se siente plenamente integrado.
El grupo está compuesto por 71 personas de la Comunitat Valenciana, 25 proceden de otras partes del mundo y 33 son del país asiático. Esta heterogeneidad se debe a que el Casal Valencià China "no cierra las puertas a nadie" pero hay una premisa: "Que las personas que integran la asociación hayan pasado un tiempo en Valencia y en China". Esto se debe a que el casal "se ideó para que China y Valencia estuvieran más unidas", comenta el joven recalcando que "somos la primera asociación que tenemos este fin".
Según cuenta, es la cuarta asociación española que surge en la ciudad (La Casa de España, el Casal català y Euskal Etxea). "En términos generales nos llevamos todos bastante bien" pero, a diferencia del valenciano, "son mucho más herméticos".