O. BRIASCO VALENCIA
Sin educación no hay progreso. Esta afirmación, dura y contundente, es ratificada por las entidades sociales que centran sus esfuerzos en proporcionar a los niños centros educativos y material escolar, pero también en concienciar a los padres sobre la importancia de recibir una formación adecuada. No saber leer o escribir cierra muchas puertas, también la consecución de los Ocho Objetivos del Milenio.
Con motivo de la celebración, hoy, del Día Internacional de la Alfabetización, Manos Unidas recuerda que en el mundo hay más de 776 millones de adultos analfabetos y, por lo menos, 75 millones de niños no pueden ir al colegio. Según la entidad social, los índices de absentismo y de abandono escolar son «proporcionales al nivel de pobreza de las familias» y afirma que la alfabetización «es un derecho humano esencial para el desarrollo, sin el que no sería posible cumplir ninguno de los Ocho Objetivos del Milenio».
De hecho, para Manos Unidas «la educación es el futuro del país» y, por ello, ve en la enseñanza «el pilar y la base para que las personas se preparen para el futuro», aunque también desarrolla programas entorno a la agricultura, la sanidad, la promoción social y la mujer —sus cinco pilares—.
Desde la organización explicaron que una de las causas de ese absentismo se debe a que «los niños cuando llegan a una cierta edad —depende en cada país— tienen que ayudar a sus familias» y pusieron el ejemplo de que «los niños cuando tienen suficiente fuerza para cargar se ponen a trabajar y, las niñas, desde los siete años —más o menos—comienzan a ayudar en las labores de casa».
Los proyectos que desarrolla Manos Unidas también se centran en la sensibilización y concienciación de las familias ya que «por norma general, los padres tampoco han acudido a la escuela y no ven la importancia de aprender», explican desde la ONG.
«Está demostrado que la educación contribuye a reducir los índices de mortalidad infantil, a conseguir la igualdad entre hombres y mujeres y a asegurar el correcto funcionamiento de las instituciones y con ello, la democracia y la paz», enfatiza Manos Unidas.
Proyectos de cooperación
Para reducir ese índice de analfabetismo, la entidad social realiza proyectos de cooperación y desarrollo en los cinco continentes para construir escuelas o proporcionar educación a los habitantes de las zonas más deprimidas del país.
Una de las iniciativas que se impulsan desde Valencia y que contó con la colaboración, en el curso2008-2009, de distintos colegios del cap i casal es la creación de una red escolar en la cuenca del río Congo: Los habitantes de Moliba (territorio comprendido entre el río Ngiri y el río Congo) piden ayuda para construir un parvulario y otra escuela de primaria y de secundaria —donde se educarán 1.000 alumnos—. La petición se debe a que los menores de los 13 pueblos de la zona tienen que ir a la escuela en piragua y tardan mucho tiempo. El objetivo es «crear una red escolar en todo el territorio con escuelas a las que los alumnos puedan llegar en 10 o 35 minutos de viaje en piragua».