AMAT SAPENA VALENCIA
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La ONG valenciana Instituto Internacional de Música Ibérica (IIMI) ha apostado por la música como herramienta para la cooperación al desarrollo. Y la apuesta se ha plasmado en la creación de la Joven Orquesta y Coro de Centroamérica (Jocca), una iniciativa que según David Gálvez y Rafael Serrallet, directores del proyecto, "sirve como instrumento para la cooperación y el desarrollo. Esto que en la teoría suena muy bien, en la práctica funciona. A nivel social, en Guatemala, por ejemplo, ha servido para sacar a chicos de los barrios más conflictivos para tocar un instrumento. Durante el día se dedicaban a esta tarea y por la noche volvían a sus barrios, es decir se les ayudaba a no caer en la delincuencia o la droga".
La Jocca la integran jóvenes músicos de entre 18 y 35 años procedentes de Honduras, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Panamá. Y todos conviven pese a que algunos de estos países mantienen una relación de algo más que hostilidad. "Por ejemplo, tenemos músicos de Honduras y El Salvador, naciones enfrentadas, y no hay ningún tipo de problemas entre ellos. La Orquesta ha logrado lo que no han conseguido los estados", afirma David Gálvez.
"En Guatemala el gobierno es de un partido y en Ciudad de Guatemala, la capital, gobierna otro, y ambos se odian visceralmente. Pues la música los ha unido y trabajan juntas por la Jocca", atestigua Rafael Serrallet.
El ámbito de trabajo del Instituto Internacional de Música Ibérica se está extendiendo por otros continentes. "En Palestina se está iniciando un proyecto, en Marruecos tenemos una colaboración con conservatorios para hacer planes de formación. En el caso de Palestina, además, la creación de una orquesta nacional es, evidentemente, un acto de autoafirmación, una seña de identidad", señalan los responsables de la Jocca, quienes resaltan la ayuda de la Generalitat Valenciana. "Es un proyecto de gran envergadura, con 250 jóvenes músicos de seis países de Centroamérica que mueve un presupuesto de unos 200.00 euros aproximadamente".
Una oportunidad para salir adelante
Gracias a la música jóvenes en riesgo de exclusión social tienen una oportunidad de progresar. "Hay chavales que no tenían futuro y la Joven Orquesta y Coro de Centroamérica les ha dado una ocasión muy buena para salir adelante, para que sigan estudiando y acaben en la universidad, algo impensable si seguían en el ambiente en el que vivían".
Tanto David como Rafael destacan la gran capacidad de aprendizaje que tienen estos jóvenes. "La necesidad les hace superarse, son tan grandes las ganas que tienen de progresar que son capaces de asumir cualquier responsabilidad aunque no tengan ni medios ni la mejor formación. El repertorio les da igual, cuando más difícil es el reto, más les motiva. Más de una vez les he visto enfrentarse a obras que hemos pensado que era una temeridad. Pues las han interpretado con una dignidad grandísima".
Cinco miembros de la Jocca se incorporarán a la Orquesta Juvenil Iberoamericana que dirige Gustavo Dudamel y que actuará en la XIX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado que se celebrará en Portugal este próximo fin de semana. La Jocca es una de las tres formaciones bases que integran este nuevo conjunto sinfónico además de la Orquesta Simón Bolívar y la Joven Orquesta Nacional de España (Jonde).
Del 1 al 10 de diciembre , el Instituto Internacional de Música Ibérica organiza el II Encuentro Internacional de la Jocca en Guatemala en el que participarán más de 200 jóvenes de Centroamérica y a los que también se sumarán músicos de la Joven Orquesta de la Generalitat Valenciana y de la Jonde.
"Tengo amigos que si
no fuera por la música estarían matando"
Cinco de los músicos de la Joven Orquesta y Coro de Centroamérica (Jocca) han estado recientemente en Valencia y visitaron,junto a los directores de la iniciativa, Levante-EMV. Son Adriana Ramírez (Panamá), Esther Valladares (Honduras), María Ivette García (Nicaragua), Álvaro Reyes (Guatemala) y José Alberto Caminos (El Salvador).
Para Adriana, "la música es una forma de expresarme y gracias a ella he conocido mucha gente. Tengo dos amigos que gracias a la música ahora están estudiando en la universidad, uno de ellos en una de Estados Unidos. En Panamá, la música está experimentado un gran auge, incluso llega a los barrios más marginales. Conozco gente que si no fuera por la música estaría matando en la calle".
Esther afirma que "la música es mi vida, todo gira en torno a ella. Supone también un gran sacrificio pero es lo único que quiero, es mi gran pasión. Es como una ventana fuera de mi mundo".
Álvaro está orgulloso de la tarea que hace la Jocca. "Sé de jóvenes que han salido de la pobreza, de vender cosas en los semáforos y que ahora tienen una oportunidad de estar en esta orquesta".
José Alberto dice que "la música me permite expresarme. El Salvador, mi país, vive una situación difícil, con mucha pobreza e injusticia, pues pese a este panorama se puede salir adelante y una de las formas de conseguirlo es a través de la música. La música nos une a muchas personas de credos diferentes, es una forma de expresar un deseo de paz, de justicia, de libertad. Los políticos deberían tomar buena nota".
Para María Ivette, "es mi única compañía, me ayuda en mi soledad. De pequeña corría por mis venas y gracias a ella he logrado muchas cosas".