A. SAPENA VALENCIA
La asociación Casda de Castelló ha puesto en marcha un programa de atención sanitaria y educación para la salud de mujeres que se dedican a la prostitución. El plan está dedicado a trabajadoras sexuales de la capital, Almassora, Vila-real, Burriana, Nules, Orpesa, Benicarló y Vinaròs e incluye, entre otras iniciativas, la entrega de preservativos y lubricantes, vigilancia sanitaria, atención psicológica, atención social, talleres de sexo seguro y talleres de higiene sexual.
La iniciativa de esta asociación tiene el apoyo de la Caja Mediterráneo, que aporta 18.000 euros, y cuenta con cerca de 500 beneficiarias.
El presidente de la Asociación ciudadana contra el SIDA de Castelló, Manuel de Gregorio, afirmó ayer a Levante-EMV que el programa "empezó a finales de 2009 y se mantendrá vigente en 2010. Nosotros venimos trabajando en esta materia desde 2001 cuando comenzamos a ver que en las calles de Castelló y en caminos vecinales de varias poblaciones de la provincia aparecían mujeres inmigrantes que ofrecían sus servicios sexuales. Antes las mujeres que se dedicaban a la prostitución, por lo general, eran españolas y que estaban en contacto con el mundo de la drogadicción, pero fueron desapareciendo y emergiendo mujeres inmigrantes".
El presidente de Casda señala que el objetivo de esta iniciativa "principalmente es la prevención del VIH en mujeres inmigrantes y para ello les ofrecemos una serie de medios y les damos una educación sanitaria como el uso correcto del preservativo y la utilización correcta de prácticas sexuales para evitar la transmisión de este virus a los clientes y de estos a las trabajadoras sexuales".
De Gregorio comenta que "hemos creado un centro para revisiones ginecológicas de estas mujeres y análisis de VIH y otras enfermedades de transmisión como la sífilis, hepatitis, etc. En este centro trabajan médicos y enfermeros de manera voluntaria y todas las mujeres que vienen son atendidas de manera gratuita. El problema de estas personas es que están apartadas de la red sociosanitaria y los proxenetas no les facilitan medios para evitar el contagio de estas enfermedades". La asociación tiene una unidad móvil para atender a las prostitutas en la calle y tiene previsto montar tres puntos fijos de atención en la provincia de Castelló.
El avance es alentador. La labor de esta asociación se va apreciando, ya que según su presidente "estamos viendo una mejora. Si hace unos años eran poco más de 100 las mujeres atendidas hoy tenemos unas 500 controladas y tenemos censadas a 1.500 atendidas en estos años. Esto quiere decir que cada vez llegamos a más trabajadoras sexuales y, por lo tanto, menos riesgo de que contraigan enfermedades y que las puedan y transmitir", afirma De Gregorio, quien remarca que "sólo el 0,7 por ciento de estas trabajadoras sexuales han contraído el VIH, el porcentaje de otras enfermedades de transmisión sexual es más alto"