23 de septiembre de 2015
23.09.2015

Mendilibar versus Alcaraz

23.09.2015 | 10:47

Llega al Ciutat el Eibar de Mendilibar, 6º en la tabla tras cuatro jornadas, con siete puntos. Es cierto que los armeros también comenzaron como un tiro el año pasado y al final se hundieron, pero da la sensación que el míster de Zaldibar ha sido capaz de forjar esta vez, con unos cuantos retales, un grupo sólido, guerrero y descarado. El Llevant de Alcaraz no ha iniciado la Liga con tan buen pie. Tras enfrentarse a Celta, Las Palmas, Sevilla y Barcelona ha sumado 2 puntos.

Este arranque liguero es muy similar, en resultados y entidad de los rivales, al de la pasada campaña, cuando se sumó un solo empate (frente a Villarreal, Athletic, Málaga y Barça). Mendilibar, entonces míster granota, sería destituido cuatro jornadas después, pese a que el Llevant ganó en Granada, perdió ante el Rayo y empató en Eibar. En realidad estaba sentenciado tras el 3-3 en Ipurúa (o incluso antes) y, en un gesto feo, se esperó a que el Madrid le diera la estocada final. Sacó sólo cinco puntos en ocho encuentros, frente a rivales como Barça, Madrid, Villarreal, Athletic o Málaga (que acabaron 1º, 2º, 6º, 7º y 9º). Insuficientes para refrendarle la confianza y apartar a los «profesionales» que le hicieron la cama. Aquella destitución fue una majadería, el resultadismo llevado al extremo.

Ahora resulta que los próximos cuatro rivales del Llevant son Eibar, Getafe, Villarreal y Madrid, con lo cual el inicio liguero de Mendilibar del año pasado y el de este de Alcaraz son idénticos: coinciden cuatro equipos (Madrid, Barça, Villarreal y Eibar) y el resto son muy parejos. La pregunta es obvia: ¿qué sucederá si antes de la visita al Bernabéu el Llevant sólo ha conseguido una victoria (cosa harto probable) y calca las estadísticas de Mendilibar? Se da el agravante, además, de que la plantilla actual es superior.

La entrevista de Pedro Valero a Mendilibar ayer, en estas páginas, no tiene desperdicio: el vasco denuncia que no le dejaron hacer ni tuvieron paciencia; y que en el vestuario algunos veteranos estaban muy incómodos con él, algo que en los cenáculos más sabios de la grada de Orriols se supo desde el principio. Manolo Salvador confesó que se había equivocado al querer ir un paso más allá. El error fue dar marcha atrás, no dejar trabajar al entrenador y hacer la vista gorda ante el problema del vestuario. El resultado es de todos conocido: el Llevant se salvó con 36 puntos, a falta de una jornada para el final, algo insólito en Primera División. Y sin embargo se sacó pecho de ello, en vez de hacer autocrítica y examen de conciencia.
Mendilibar hubiese triunfado en el Llevant, con tiempo y confianza. Estoy convencido. Y Lucas Alcaraz no es santo de mi devoción, como es sabido. Sin embargo, si el Llevant vence al Eibar pero llega con 5 puntos a la jornada 9 sería el mismo desatino cesarlo como fue hacerlo con el vizcaíno. Pese a todos los pesares, el granadino ha mostrado, en la segunda parte contra al Sevilla, ante el Celta con uno menos y en Barcelona, con excepción de la pájara, que es capaz de hacer jugar al equipo y sacar rendimiento a la mejor plantilla que el Llevant ha tenido en Primera. Esperemos la victoria hoy. Y si no llega, recordemos el grave error que se cometió con Mendilibar para no tropezar dos veces en la misma piedra.

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