ÚLTIMA HORA
El 'no' se hace con la victoria en el referéndum en Italia, según proyecciones iniciales
Entrevista

Juanfran García: "No podía irme del fútbol por la banda, lesionado y llorando"

Tras 23 años como profesional, quiere formarse para ayudar a los futbolistas desde dentro del vestuario

17.10.2016 | 08:36
Juanfran García: "No podía irme del fútbol por la banda, lesionado y llorando"

Es mediodía y Juanfran García García (Valencia, 40 años) pide un zumo de naranja para tomárselo en la terraza del Bar Avenida. Los vecinos pasan, le saludan y le preguntan por su padre. La mesa ofrece unas vistas privilegiadas al Ciutat de València. Es su barrio. Es su casa.

¿Cómo está?
He pasado ese momento por el que pasan todos, en el que echas de menos la rutina, los desayunos con los compañeros, las concentraciones, los partidos, el día a día... Me he preocupado de no estar parado y tengo el fútbol playa, lo de los veteranos de la selección, en octubre empiezo un curso de gestión de entidades deportivas, en enero el de entrenador y en marzo el de dirección deportiva. No quiero horas muertas.

Quiere seguir vinculado al mundo del fútbol, ¿de qué se ve?
No sé si es buena idea ser entrenador. Me veo más en el otro lado. Uno lleva tantos años jugando y ha manejado tantos vestuarios que al final te das cuenta de que conoces a los jugadores perfectamente. Sabes cómo piensa cada uno, ves que cada uno es de un padre y una madre, distingues a quién y cómo les puedes decir las cosas... Todo eso que he aprendido me gustaría trasladarlo, cuando me llegue la oportunidad, en un club, con un entrenador que crea que mi propuesta es buena. Es una figura que en el fútbol no está, alguien que esté con los jugadores para saber qué les pasa y les ayude a estar bien. No se trata de ser el chivato de un club, es un puesto en el que te preocupas de que todos los jugadores estén a gusto.

¿Fue duro escuchar que no entraba en los planes de este año?
Es un momento jodido. Porque lo único que has hecho desde los 17 años es jugar al fútbol y cuando físicamente te ves capacitado aún te sientes peor. A mi mujer se lo decía día sí día no, que esta temporada iba a ser el año. Tenía una cosita ahí dentro de que uno ya lo presiente. Sabía que si al final se consumaba el descenso, como así fue, sabía que iba a pasar. Tanto el Levante UD como yo, en los últimos cinco años, hemos renovado porque me encontraba bien, la única condición era que en Segunda no íbamos a seguir juntos.

¿En Primera hubiese seguido?
Creo que sí. Los compañeros me decían que si el equipo se mantenía iba a seguir.

¿Tuvo la despedida que quería?
Siempre he sido un jugador que me ha gustado tenerlo controlado todo. Cuando me lesiono en Vallecas, sé que tengo una rotura, pero vuelvo al campo sabiendo que no podía seguir. Vuelvo al campo por vergüenza torera, pienso que llevo 23 años como profesional y no puedo irme del fútbol por una banda, lesionado y llorando, no podía irme así. No me merecía irme así. No me esperaba la reacción de Vallecas. Es un momento que no lo viví y me arrepiento, porque solamente pensaba en que se acababa mi carrera, y no me merecía irme así. Estaba obsesionado con que no iba a jugar más. En el vestuario empezaron a llegarme mensajes y vídeos, vino Trashorras a decirme que me había ganado ese reconocimiento. Me arrepiento de no haberlo vivido más en el momento. Clos Gómez me llamó a la caseta y me dijo que él sabía que me había lesionado y no estaba para jugar, pero le dijo a los asistentes que no había prisa, que me merecía todo el tiempo del mundo porque sabía que podía ser mi retirada. Es lo más bonito que me ha pasado. Hubo alguien ahí que lo tiene todo previsto que decidió que me lesionara para que pasara lo que pasó.

¿Cree que ha tenido más reconocimiento fuera que en casa?
Eso siempre pasa. No tengo nada que achacar a la afición del Levante UD, todo lo contrario, pero eso pasa en los clubes. Le ha pasado a Casillas en el Madrid, todo un campeón del mundo al que han matado. Así que yo, porque haya recibido algunas críticas... Es algo entendible. He jugado hasta los 40 años y la gente sólo se fija en el rendimiento que das. Si con 39 tienes un fallo o se te va un jugador en velocidad no te lo pasan por alto, da igual que seas capitán o lleves diez años en el club. En el fútbol no hay memoria. Volví con 33 años, el Levante UD estaba en Segunda, ascendimos y hasta los 37 años la gente hablaba maravillas de mí, a partir de ahí, en cuanto tengas un fallo mínimo, te caen los palos. Creo que si me hubiera despedido en el Ciutat habría habido sus más y sus menos, pero se hubieran juntado todos y no me aplaudirían porque lo dejo, sino por los años que he estado. Lo que me da rabia es que haya gente que haya dudado de mi levantinismo.

¿Vivió su peor momento con las investigaciones por los presuntos amaños?
No, porque el vestuario no lo notó. Evidentemente, estás tocado y jodido y quizá delante de la gente, de los compañeros, de la prensa o jugando se hace difícil. Hay que apartar lo personal de lo profesional y no es fácil. Lo administré bien porque de cabeza soy fuerte, pero eso hizo mucho daño. España es así. No ha habido juicio, han pasado cuatro o cinco años, no ha habido nada, pero nosotros, desde el primer día somos culpables para toda España. Da igual que luego se demuestre que somos inocentes. Espero que hagamos lo que tengamos que hacer y no nos acojonemos, porque nuestro nombre está manchado.

¿Se sintió solo?
E indefenso. Rodas y yo, los únicos que seguíamos aquí. Nos hemos sentido perseguidos por la prensa. Con la gente que se fue a otros equipos no he visto esa fijación. Se nos ha matado a nosotros y a la gente en otros clubes no se le ha dado tanta caña. Una de las cosas que creo que hace que Héctor Rodas se vaya es esa. En ese sentido me he sentido mal, pero porque son muchas cosas, muchas mentira,se filtraban cosas... El 90 % de lo que se ha publicado es mentira y nadie se ha parado a mirar porque el caso lo empezó un fiscal y luego se lo quitaron de forma tajante. No hubo nada.

¿Guarda algo de los buenos momentos?
Tengo recortes de periódicos y lloro mucho. No soy de fotos, pero tengo cientos de periódicos, de Valencia, de Vigo... Imágenes se te pasan muchas por la cabeza: la primera entrevista que me hicieron con Ballesteros en la Sub 19 ?menudas pintas?, el debut en casa contra el Hospitalet, el primer ascenso con Carlos Simón, el primer título con el Valencia...

¿Qué recuerdo tiene de su etapa como valencianista?
Los dos años que estuve allí fueron dos años muy importantes porque el Valencia estuvo muy bien, era un equipo muy bueno. Ahora, irme al Celta fue mi mejor decisión, ese paso cambió mi carrera deportiva. Estoy muy orgulloso de eso, a partir de ahí mi vida cambió. En el Valencia, todos los años, en diciembre y en verano traían laterales izquierdos y eso que yo jugué 50 partidos. Yo valoro que se te aprecie en un club y veía que en el Valencia siempre me fichaban a alguien y eso era porque no confiaban en mí.

¿Qué opinión le merece el Valencia actual?
Es un club muy peculiar y desde los últimos años, con Peter Lim, más aún. Los aficionados del Valencia le tendrían que dar gracias a Lim porque si no el Valencia sabemos que no estaría. Como empresario, después de una inversión lo que querrá es recoger beneficios. La idea que tiene Lim y la señora Layhoon creo que es buena, pero debe estar rodeado de gente que entienda de fútbol o si no se cometen fallos. Ver al Valencia peleando por no descender hasta última hora es una pena. Para mí, que el Valencia no tenga un nueve dice mucho de cómo está el Valencia. No puede ser que se vaya Alcácer y no haya un nueve. Con todos los respetos, el salvador del Valencia no puede ser Munir.

Son vestuarios diferentes...
Me dio más impresión pasar del Levante UD de Segunda y entrar en el vestuario del Valencia en Primera que entrar en el de la selección. Abrí la puerta del vestuario y vi a Romario, Camarasa, Carboni, Zubizarreta, Mendieta, Piojo López, Ortega... y cerré la puerta. Busqué una silla cerca para sentarme y estuve calladito. A esos «cracks» los veía por la tele y, de la noche a la mañana, eran mis compañeros. Eso impresiona.

¿El de Vigo fue el mejor Juanfran?
Sin ninguna duda, quizá con los primeros años de mi vuelta al Levante UD. Vigo me parece una ciudad mágica, el cariño con el que me trataban sin ser nadie... Se juntaron muchas cosas. Aquel Celta hacía un fútbol espectacular, el mejor fútbol de España en ese momento. Ni el Madrid ni el Barça, que ganaban las ligas porque tenían más gol, por plantilla. Daba gusto vernos jugar. Lo hacíamos de memoria, sabíamos cada uno cómo se movía, lo que prefería, si al pie o al espacio.

¿Victor Fernández ha sido el mejor entrenador que ha tenido?
En cuanto a entrenador sí, en cuanto a persona no. Le gusta el fútbol bonito, lo sabe hacer bien y nos sacó un rendimiento increíble. Estuve en Vigo cinco años y porque el equipo descendió, sino probablemente hubiera seguido allí hasta hoy. Con cada entrenador aprendes algo, todos son diferentes. De los que más me marcaron son Valdano, porque se juntaba con los jóvenes y apostaba por ellos en el Valencia, y Ranieri. Claudio me quería como a un hijo y me castigó como a un hijo. Iba a jugar la final de la Copa en la Cartuja y tres días antes en el entrenamiento, por un saque de banda que él dijo que era a favor de un equipo y yo le discutí y le dije que no me riñó y me castigó. Me dejó en el banquillo en la final de la Copa. A cinco minutos del final, faltaba un cambio, me llamó y me dijo: «Esto es para ti, porque te lo mereces». Me puso a jugar. Los entrenadores que van con la verdad por delante y van de frente te marcan.

¿Jugar un Mundial es lo más grande para un futbolista?
Para la primera convocatoria con la selección me llamaron del club y me dijeron que tenía un fax de la Federación. Yo les dije que no, que no podía ser. Pero sí. Lo máximo es jugar un Copa del Mundo con tu país. Yo no sabía si iría, nunca lo sabes. Ahí está el caso de Vicente, que se cayó en la última convocatoria.

Fue y tiró un penalti...
El día de Irlanda, en octavos, primero hice un penalti y luego fallé otro. En el entrenamiento del día antes gané yo una tanda que hicimos, los marqué todos. En el partido, llegamos a los penaltis y Camacho dice: «vale chavales, a ver, ¿quién quiere tirar?» Levantaron la mano cuatro y el mister dice: «Joder, ¿nadie quiere tirar el quinto?». Entonces su ayudante le dijo que lo tirara yo, que los había marcado todos en el entrenamiento. Me preguntó y le dije que sí. Lo tiré fuera.

Si se cruza por la calle con Al- Ghandour...
Me veo en las fotos llorando, con Camacho y Helguera y son lágrimas de rabia. No sé si hubiésemos ganado el Mundial, pero aquel grupo era consciente de que era el año. Mis lágrimas es por ver lo que nos estaban haciendo. Cuando vimos el abrazo del árbitro con Hiddink sabíamos que estábamos muertos. Tenía mucha rabia, sabía que tenía pocas posibilidades de jugar otro Mundial.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Levante UD

Bloqueados en Girona
Bloqueados en Girona

Bloqueados en Girona

Dos graves errores defensivos provocan la derrota de los azulgrana, con escasa presencia ofensiva....

Todo va bien

Sí, ¿dónde va este Llevant? ¿Qué futuro societario tiene previsto para el club la Fundació que...

Maitane López: ´Mi familia está muy contenta de que la saga López Rekarte siga adelante´

Maitane López: ´Mi familia está muy contenta de que la saga López Rekarte siga adelante´

«En el fútbol masculino son más físicos, nosotras quizá somos más técnicas», señala la jugadora...

Medio siglo más de vida para el Ciutat

Medio siglo más de vida para el Ciutat

La remodelación del estadio alarga su vida útil 45 años - Su valor estimado es 42 millones

Una prueba «anímica» en Girona

Una prueba «anímica» en Girona

«En cuanto a puntos, no es un partido determinante, pero en el aspecto moral es importante»...

Muñiz recupera su once de gala para el partido contra el Girona en Montilivi

Roger y Postigo entrenan con normalidad y apuntan a la titularidad el domingo ante el segundo...

Enlaces recomendados: Premios Cine