16 de junio de 2016
16.06.2016

El paraíso prohibido

La cala de Ambolo de Xàbia, que en septiembre cumplirá diez años clausurada por los desprendimientos, atrae cada verano a más bañistas

16.06.2016 | 04:15
El paraíso prohibido

La palabra prohibir irradia una insuperable fuerza magnética. El Ayuntamiento de Xàbia cerró en septiembre de 2006 la cala de Ambolo. Temía que ocurriera alguna desgracia por los desprendimientos en los acantilados que cierran esta histórica playa nudista. La Dirección General de Costas hizo obras para contener la erosión. Instaló redes para frenar la caída de piedras. Pero el acantilado continúa siendo igual de inestable. De ahí que, tras casi diez años, la cala continúe clausurada.

Los carteles que advierten del peligro no disuaden, eso sí, a los bañistas. Al contrario. A los turistas les seduce la aventura de zambullirse en una playa prohibida. Ambolo, una cala que por su paisaje, sus aguas cristalinas y su entorno salvaje es un pequeño paraíso litoral, atrae cada verano a más bañistas. La temporada no ha hecho más que empezar y la empinada calle que llega hasta el tramo que lleva una década cerrado estaba ayer repleta de coches aparcados. Había más de 70. Ocupan los extremos y algún hueco de un vial que, cuando llegue agosto, se colapsará de vehículos. Además, ayer había coches aparcados en el tramo un pelín más amplio donde hay señales que avisan de que allí está prohibido estacionar dado que es el único punto donde pueden girar los vehículos de emergencia.

A los bañistas no les asusta la caminata. Ambolo demuestra que cerrar el acceso en coche a una cala y obligar a bajar a pie no espanta a los turistas. Además, a esta cala no se va a darse un chapuzón y punto. Se baja para pasar el día. Los bañistas acarrean neveras, sombrillas y aletas y gafas de bucear. Alguno incluso bajaba ayer con un niño en un carrito. La antiguo cala nudista se adapta al nuevo turismo de familias que huyen de las playas masificadas.

La campaña de playas ha arrancado a todo trapo en la Marina Alta. Otra cala con tirón de Xàbia, la de la Granadella, también estaba ayer atestada de coches. Aquí se aparca en el barranco que desemboca en la playa. El ayuntamiento ha mejorado un vial hasta ahora abandonado y en los recodos podrán aparcar este verano algunos vehículos más. Con todo, en agosto será imposible escapar del caos de coches.

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