Motor, Valencia
Para cuando el petróleo sea un bien de precio inalcanzable, la industria de la automoción deberá haber consolidado nuevas tecnologías de propulsión. Parece una obviedad, pero a veces olvidamos que ese momento ya no está tan lejos. A la espera de soluciones que ahora nos parecerían milagrosas, aunque sin duda se alcanzarán, la combinación híbrida combustión-electricidad está resultando un primer paso muy firme. Toyota lo dio con el Prius y ahora Honda hace lo propio con el Insight. Hay bastantes similitudes entre ambos en cuanto a carrocería y segmento, lo cual tiene su lógica, ya que el segmento medio es la madre de todas las batallas.
En efecto, el Insight y sus 4,40 m. de longitud, con arquitectura de portón trasero y una estética no exenta de atractivos, cumple con todos los requisitos de prestaciones de espacio y confort que pide el cliente medio de un Focus, un Mégane, un 308, etc, etc.
Consumo ajustado
La principal diferencia radica en que los promedios de consumo, muy reales, son de los que convencen en época de crisis. Y ello gracias a un ligero motor 1.3 de 88 CV y otro eléctrico que añade 14 CV; éste último trabaja básicamente como "colaborador" del motor de explosión, pero en determinadas circunstancias de marcha también lo hace en solitario, por ejemplo, en los tediosos atascos de la ciudad. Para animar al conductor a ser ejemplar, el velocímetro está visualmente dividido en tres secciones de diferentes colores, que nos recuerdan si nuestro ritmo de aceleración es el óptimo o no, en combinación con un display y con el medidor de recarga eléctrica cinemática. Como cabía esperar, Honda ha dotado al Insight de un sistema Stop&Start que también ayuda a la hora de recortar los consumos.
El complemento idóneo para este tándem propulsor es una transmisión automática de variador continuo CVT, con siete relaciones y una función de cambio secuencial, por si el conductor tiene el día animado y prefiere las emociones deportivas al ahorro. En tal caso se encontrará con unas suspensiones sorprendentemente predispuestas a la juerga, con muelles y amortiguadores con su puntito deportivo. Únicamente el sobrepeso en el eje trasero, producto de la ubicación de las baterías, le empaña el comportamiento dinámico en carreteras viradas cuando le buscamos el límite de adherencia.
Por lo demás, el Insight no difiere en nada de sus muchos colegas del segmento medio en lo que a prestaciones de espacio se refiere. En sus plazas traseras hay sitio de sobra para dos y un tercero cabe sin demasiados apuros, más o menos como en el común de los modelos de esta clase. El maletero cubica un total de 408 dm3, también en línea con la media de la categoría.
Existen dos versiones de acabado -Elegance y Executive-separadas en precio tan solo por 1.000 euros. La primera y más asequible ya dispone de serie del control de estabilidad, el climatizador, airbag de cabeza delanteros y traseros, o radio CD con MP3.