Pedro J.Vallespí, Madrid
El año 2009 supone todo un hito para el constructor francés del león, dado que, doce años después del lanzamiento del Speedfight y ocho años después de su restyling (Speedfight 2), Peugeot acaba de sustituir su producto estrella por Speedfight 3. Una revolución en el mundo de los dos ruedas ya, que se trata de un mito que deja su sitio, tras haber superado la cifra histórica de 500.000 unidades vendidas.
Un éxito debido a su estilo y a las muchas series especiales inspiradas en el universo racing. En total, son 15 modelos diferentes los que han salido al mercado, desde el primero con los colores de la escudería Prost Grand Prix. Sin duda, estamos ante un producto totalmente nuevo, desde la parte ciclo hasta su equipamiento, sin olvidar el estilo, cuya filosofía sigue evidentemente inspirada en su predecesor. Diseño más afilado, ergonomía mejorada, y equipamiento más completo. Así, el Speedfight 3 impone su estilo y protagoniza el cambio dentro de la continuidad.
Imagen atractiva
En su diseño, los responsables técnicos de Peugeot no han ejecutado una ruptura radical dentro del tratamiento de las líneas de sus fibras, sino que han buscado y plasmado una evolución progresiva que mantiene sus señas de identidad, pero convenientemente actualizadas.
Así, la parte delantera se define por una mirada afilada, producto de montar unas ópticas más prominentes, junto a unas entradas de aire que se multiplican, para subrayar intenciones indiscutiblemente deportivas. Esta tendencia se reproduce en la trasera del nuevo scooter, gracias a los intermitentes micro-bulbs que le aportan una dimensión más técnica, junto a los nuevos retrovisores racing perfilados, que acentúan su deportividad. En los terminales de manillar, el acero inoxidable sustituye al aluminio y el Speedfight 3 hereda una tapa de tipo aviación a nivel del depósito de gasolina. Una acumulación de detalles técnicos y estéticos que modernizan considerablemente el estilo del nuevo Speedfight 3.
Parte ciclo rediseñada
Para mejorar la ergonomía, la parte ciclo ha sido completamente rediseñada con un chasis totalmente nuevo. El scooter gana 12 cm de largo y algo más de 3 cm de distancia entre ejes.
La principal diferencia con el Speedfight 2, es que la nueva versión abandona la horquilla monobrazo a favor de una imponente horquilla hidráulica con barras de 32 mm. El comportamiento en carretera es más eficaz con la adopción de llantas de 13'', a lo que hay que sumar la presencia de un amortiguador de cartucho separado, en la versión que cuenta con la motorización refrigerada por agua. El depósito de gasolina, muy compacto, está ahora instalado en la parte central bajo el suelo, en busca de un centro de gravedad rebajado que ofrece una mejora significativa a nivel de comportamiento en carretera. En el capítulo de frenos, todos los Speedfight 3 cuentan con un disco delantero de 215 mm, sobre el que actúa una pinza de anclaje radial de doble pistón.
Varias motorizaciones y colores
El Speedfight 3 estará disponible con motorizaciones de distinto ciclo. En primer lugar, y ya disponible en los concesionarios de la firma, habrá dos motorizaciones de 2 tiempos y 50 c.c.; la primera refrigerada por aire, y una segunda refrigerada por agua, de mayor rendimiento. Ambas están alimentadas por carburador.
A esta primera entrega, se sumará en otoño la llegada de un motor de 50 c.c. y ciclo 4 tiempos, refrigerado por aire aire. su principal ventaja será su gran economía nivel de consumo para facilitar el paso probable de la norma Euro 2 a Euro 3.
El nuevo Speedfight 3 se presenta con cuatro modalidades cromáticas, que combinan distintos colores, acentuando la deportividad, sin renunciar a la elegancia. Con todo, pronto habrá una completa gama de accesorios para personalizar el nuevo scooter deportivo del constructor francés, con la seguridad de que en su tercera edición, el Speedfight 3 será la nueva referencia del segmento, prolongando la historia que precede a todo un mito del sector de los scooters con garra.