C.F., Barcelona
Audi ha reforzado su posición de liderazgo en el merado de los deportivos de élite con la presentación del R8 5.2 FSI quattro, el nuevo modelo más potente de la gama R8, desarrollado en colaboración con la filial quattro GmbH. Su motor de diez cilindros, que genera 525 CV de potencia, proporciona unas impresionantes prestaciones.
Las tecnologías propias de Audi, como la tracción integral permanente quattro, la ligera carrocería de aluminio y los innovadores faros con funcionamiento integral en tecnología LED, catapultan al nuevo R8 de inmediato hasta la primera posición entre sus competidores, convirtiéndose en un deportivo realmente excitante, gracias a su espectacular diseño, y a unas prestaciones arrebatadoras, con unas cifras homologadas que arrojan una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y una velocidad punta de 316 km/h. Pura garra combinada con la sobriedad alemana y que hacen del nuevo R8 5.2 FSI, uno de esos automóviles que marcarán una época.
Un propulsor contundente
La nueva criatura de la firma de los cuatro aros, monta un motor V10 que responde a la gran tradición de Audi en el deporte del motor. El motor atmosférico de 5,2 litros de cilindrada entrega 530 Nm de par a 6.500 rpm y ofrece su potencia máxima de 525 CV a 8.000 rpm. La potencia específica es de 100,9 CV por cada litro de cilindrada, y a cada CV apenas le corresponde mover 3,1 kilogramos de peso.
Este propulsor utiliza la inyección directa de combustible según el principio FSI desarrollado por Audi. De este modo se consigue una compresión de 12,5:1, lo que contribuye a alcanzar una elevada potencia y a mejorar el consumo. Todo esto, combinado con una caja de cambios secuencial R tronic, hace que el R8 se conforme con un consumo medio de 13,7 l/100 km.Unas cifras ciertamente espectaculares, dado el tipo de vehículo de que se trata.
El R8 5.2 FSI quattro está disponible con un cambio manual de seis marchas o, de manera opcional, con el cambio R tronic, con el que el conductor podrá cambiar de marcha rápidamente con ayuda de las levas de cambio ubicadas en el volante. Ambas cajas de cambio integran el "Launch Control", un programa con el que el R8 realiza salidas fulgurantes. El par motor es trasladado hasta las cuatro ruedas del vehículo a través de la tracción integral permanente quattro, cuya configuración presenta una carga notablemente mayor sobre el eje trasero.
Su reparto de pesos entre los ejes del 44 y el 56%, respectivamente, es ideal para un deportivo equipado con motor central. Además, la suspensión de las cuatro ruedas cuenta con brazos transversales dobles fabricados en aluminio. Los reglajes están orientados a proporcionar una elevada dinámica, sin renunciar al confort, gracias al sistema Audi magnetic ride, una tecnología que adapta permanentemente las características de la suspensión al perfil del conductor y de la calzada.
Las exclusivas llantas de 19 pulgadas en diseño de 10 radios en Y pertenecen al equipamiento de serie. Las delanteras montan neumáticos en formato 235/35 y en el eje trasero los neumáticos son 295/30. En cuanto a los frenos como opción se ofrecen discos de cerámica reforzados con fibra de carbono extremadamente ligeros, resistentes y duraderos.
Confort y lujo
Para una conducción deportiva
Entre los elementos más destacados cabe citar los tapizados de asiento térmicos en cuero napa fina, el sistema de navegación plus, el sistema de información al conductor, el climatizador automático de confort y la alarma antirrobo. El sistema de sonido esta firmado por Bang & Olufsen, con una potencia de 465 vatios y doce altavoces. El sistema de información al conductor muestra la velocidad en un indicador digital y sirve como laptimer para cronometrar los tiempos de las vueltas. Los instrumentos y el pomo de la palanca de cambio lucen aros. El monoposto impregna el carácter dinámico del cockpit, al igual que lo hace el volante, con la corona achatada.