Motor, Valencia
El primer Yamaha Majesty 400 ya llevaba cuatro años en nuestro mercado, como firme opositor al Suzuki Burgman 400, líder de la categoría. Pero pese a su éxito comercial, la firma de los diapasones ha llevado a cabo una profunda renovación de su megascooter, en busca de afianzarse en el mercado, y ello sin romper con las líneas que definieron a su antecesor.
La nueva versión del Majesty 400, incide en la comodidad y el confort de marcha, revelándose como un vehículo apto, tanto para circular por ciudad, como para afrontar largas rutas con todas las garantías de éxito. Por eso, los técnicos de Iwata lo han diseñado y construido, con el único objetivo de combinar a la perfección lujo, estilo y eficacia sobre dos ruedas, el Majesty 400 es capaz de convertir cada desplazamiento al trabajo y cada salida de ocio en una ocasión especial.
Más confort
Una de las virtudes más importante del Majesty 400 es lograr que la vida sea más cómoda y fácil. Y para conseguirlo, los diseñadores del modelo 2009 han centrado todos sus esfuerzos en refinar las cualidades que no pueden faltar en un maxi scooter que se precie: una maniobrabilidad dinámica, prestaciones, confort, ergonomía, aerodinámica, protección frente a los elementos atmosféricos y capacidad de respuesta.
Pese a que sus fibras son similares al modelo precedente, lo que más llama la atención es su frontal con faros dobles. La estilizada línea, consistente en nuevos conjuntos de faros delanteros y traseros, intermitentes integrados y los nuevos paneles frontales, laterales y traseros, combina aerodinámica y ahorro de combustible, con una notable protección frente a los elementos atmosféricos. En especial, las manos se benefician de la protección contra el viento gracias a detalles concretos que se han cambiado en el diseño del chasis. Además, la ergonomía se ha optimizado para que la posición de pilotaje sea totalmente relajada, sin dejar de estar siempre en conexión con la moto.
Nuevos elementos
El Majesty 400 2009 está repleto de detalles de diseño ingeniosos. El ancho y mullido asiento, incorpora un apoyo lumbar muy eficaz para el piloto, con una altura comodísima de tan sólo 750 mm, y un compartimento situado debajo del asiento con espacio suficiente para guardar dos cascos integrales. También cuenta con una guantera con llave tras el escudo delantero y, para mayor tranquilidad, viene equipado con freno de estacionamiento y sistema inmovilizador del motor automático cuando se extrae la llave del contacto. Las nuevas piñas de conmutadores y el completo cuadro de instrumentos, con velocímetro y cuentarrevoluciones, rematan un puesto de conducción de clara inspiración automovilística.
Solventes prestaciones
Además del estilo y confort , el Majesty 400 destaca por su su extraordinaria mezcla de prestaciones y maniobrabilidad. Su corazón se basa en un motor monocilíndrico ligero hecho totalmente de aluminio, montado en una posición baja sobre un chasis muy rígido y resistente de aleación de aluminio y acero vaciado. El propulsor de 4 tiempos y 395 cc contribuye enormemente a que el centro de gravedad de este maxi scooter sea excepcionalmente bajo, lo cual mejora la maniobrabilidad sea cual sea la velocidad.
Proporciona una potencia más que suficiente y un estupendo par motor, incluso a muy pocas revoluciones, con una respuesta en medios sensacional. Además, no es una potencia nada estrepitosa, ya que el eje de equilibrio del motor amortigua las vibraciones.
Por otra parte, la inyección de combustible y una culata de cuatro válvulas muy eficaz, garantizan un consumo y unas emisiones muy bajos. El embrague modificado de la transmisión automática ofrece unas transiciones más suaves y cómodas en las continuas arrancadas y paradas del tráfico urbano y reduce el desgaste mecánico, lo que disminuye los gastos de mantenimiento.
La fluidez y facilidad con las que el Majesty acelera de 0 a 50 km/h, son cruciales para sobrevivir entre el tráfico de la ciudad. La transmisión automática ha sido adecuada con un embrague modificado para conseguir unas transmisiones suaves y cómodas al parar y arrancar en el tráfico urbano.
Una vez salimos a carretera abierta, El Majesty 400 nos permite mantener velocidades de crucero más que importantes, incluso si vamos con acompañante. Todo ello esta aderezado con una estabilidad propia de motocicletas convencionales, gracias a la rigidez del bastidor monocasco de aluminio, y al buen trabajo de las suspensiones, con una horquilla frontal de 41 mm. con un recorrido de 120 mm. y el doble amortiguador trasero regulable en precarga.
Los frenos también han sido objeto de importantes cambios. Los discos de freno dobles de 267 mm en la rueda delantera, están ahora propulsados por un nuevo cilindro ajustable al mismo nivel que los frenos del TMAX. Además, también estará disponible una versión con ABS, que emplea la avanzada tecnología antibloqueo de Yamaha para mantener el agarre en suelos deslizantes.
Desde su lanzamiento, el Majesty 400 es uno de los maxi scooters de peso medio con más aceptación en Europa. Y razones no le faltan, porque siempre ha sido una referencia en cuanto a protección, sentido práctico y prestaciones. El atractivo y renovado diseño del modelo de 2009 se basa en estos incomparables cimientos para confirmar que el Majesty 400 es la primera opción para los usuarios que busquen lo último en diseño, confort y clase.