Javier Pinés Gil, Valencia
El rotundo éxito de ventas de la actual generación Mini se debe, en gran parte, a la versatilidad de una gama cada vez más amplia. Una polivalencia que va desde las más básicas alternativas de gasolina, hasta las potenciadas y deportivas John Cooper Works, pasando por las económicas D. Es precisamente en este último apartado donde ha decidido reforzarse Mini con la incorporación de una nueva motorización
El sistema de propulsión de esta nueva alternativa diésel está basado en el motor 1.6 litros del Mini Cooper D. Potencia inmediata y un ajustado consumo de carburante también son los principales atributos del Mini One D.
Este propulsor de cuatro cilindros cuenta con la tecnología de inyección directa con conducto común y turbocompresor de geometría variable, que asegura un óptimo desarrollo de la potencia a lo largo de toda el rango de velocidad de giro del motor.
Con su construcción de aluminio excepcionalmente ligera, este motor de cuatro cilindros Diesel desarrolla 90 CV a 4.000 rpm y proporciona su par motor máximo de 215 Nm a sólo 1.750 rpm. El Mini One D completa la aceleración de 0 a 100 km/h en 11,5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 182 km/h.
Golpe al consumo
El nuevo Mini D tiene también de serie un failtro de partículas Diesel y numerosas medidas para mejorar la eficiencia, que contribuyen significativamente a la reducción del consumo de carburante y las emisiones. Estas medidas incluyen la Regeneración de la energía de frenado, - que concentra en las fases de frenado y retención del motor la generación de energía para la red eléctrica de a bordo- y la función Auto Start Stop, que desconecta el motor cuando el coche se detiene en los semáforos o en los cruces. También equipa un Indicador de "Cambio de Marcha", que aconseja al conductor sobre el momento óptimo para cambiar cada una de sus seis velocidades, para conseguir una circulación eficiente.
El consumo medio del One D en el ciclo de homologación EU es 3,9 litros cada 100 km, mientras que las emisiones de CO2 se sitúan en sólo 104 gramos por kilómetro.