Pedro Pelagio, Valencia
Coincidiendo con la visita de la estructura de Bestlap F1 Events al Circuit de la Comunitat Valenciana, y donde los afortunados vencedores del sorteo que con motivo de cada Gran Premio organiza la cadena retransmisora de la F1 hacían sus sueños realidad, su consejero delegado Carlos Mollá nos brindó la oportunidad de vivir una jornada junto a estos. Una inmejorable oportunidad de ser testigos de sus reacciones después de completar unas vueltas al trazado valenciano a bordo de un Fórmula 1 triplaza.
Para todos aquellos que nunca han tenido la oportunidad de rodar en un circuito de velocidad a los mandos de un monoplaza, significa una experiencia única donde las fuertes emociones estan aseguradas. Estas se multiplican, más si cabe, cuando es otra persona la que conduce, que en este caso son pilotos profesionales.
Tras su entrada en funcionamiento, a principios de 2007, la empresa con sede en Massalfassar utilizaba unos vehículos alquilados en Francia. Pero su excesiva antigüedad y el buen resultado de la idea empresarial convencieron a los responsables de Bestlap para adquirir en propiedad dos coches más nuevos, optando por los monoplaza del equipo Jordan aprovechando que la escudería iba a desa-parecer. Con 750 CV de potencia, estos vehículos son capaces de alcanzar una velocidad punta de 307 kilómetros por hora, que permiten a los clientes vivir las mismas experiencias que los pilotos profesionales, aunque esa sensación no sólo se limita a la velocidad.
El evento comienza equipando convenientemente a los invitados: mono, botas, casco, guantes... todo ello con homologación F1 y con la imagen del cliente. Tras la presentación de la jornada y de la vuelta de reconocimiento con los comentarios de los pilotos, es el momento más importante del evento. Como pasajeros de estos vehículos, los invitados viven, con toda probabilidad, una de las experiencias mas inolvidable de sus vidas, experimentando las mismas velocidades, frenadas y fuerzas "G" que los pilotos de la categoría reina.