F. Larrey, Francfort
La importancia de los alemanes en el mundo del motor, se ha visto una vez más reflejada en las instalaciones del recinto ferial donde se celebra este certamen. El fuerte mercado doméstico, los fabricantes afincados, y el prestigio ganado a pulso, tienen como resultado que todo el que se precie acuda a Francfort con lo mejor de sus galas.
Es por ello que, además de un buen número de novedades mundiales, hemos visto más eléctricos que nunca, la práctica totalidad de expositores ofrecía su futuro limpio más o menos inmediato, incluso modelos que ya van a ser fabricados en serie y lanzados al mercado en el próximo año. Peugeot y Mitsubishi en colaboración con sus modelos iOn y i-MiEV, o Hyundai con su i10 Electric, son de los primeros en esta parrilla de salida que comienza a echar chispas.
Entrar en el salón más grande del mundo repleto de automóviles, es impresionante, pero aún lo es más, ver los montajes de Mercedes y BMW con sus mini salones independientes. Con 82 novedades -incluidos lavados de cara- hemos podido ver de todo; desde el Mercedes SLS, los nuevos BMW X1 (todocamino) o el serie 5 GT, amplia berlina de 5 puertas que dará mucho que hablar, pasando por los Porsche 911 turbo y el GT3 RS o el Panamera que ya se pone a la venta.
Ford, con el C Max; Renault con el nuevo Fluence, o el Fiat Punto Evo, son de gran interés por su importancia en el mercado. Volvo ha renovado acertadamente su imagen en los modelos C30 y C70 con un diseño muy acertado, sobre todo en el frontal. Jaguar ha marcado estilo con la berlina XJ en su nueva etapa india y que merece la pena ver. Los Rolls Royce y Bentley en plan señorial, o los Ferrari, Lamborghini, Maserati, en deportivos especiales, son una delicia.
Prototipos que marcan el futuro de las líneas de nuevos modelos y toda clase de alternativas al combustible tradicional, han llenado los miles y miles de metros cuadrados que aglutina a este certamen, al que parece no afectarle la crisis mundial que se padece.
Un mercado con incrementos sobre el 5% -con la que está cayendo gracias a la buena salud de su economía, y ser de las primeras potencias en fabricación, es sin duda la clave.