Inimaginable para el ex president, Eduardo Zaplana, que los suyos, como a él le gustaba llamarles, perduraran en el tiempo manejando todo lo relativo al deporte del motor. El artífice de este éxito, maestro en serpear las más complicadas situaciones político-empresariales, es Jorge Martínez «Aspar», y su paje, Facundo García de la Cuadra, o al revés, que uno ya no sabe los cargos y poderes donde se encuentran. Imagínense ustedes, que en sus empresas o trabajos ingresan mucho dinero, y cada día deben más. Pues bien, la historia comienza hace ya más de 10 años, cuando se puso en marcha el Circuit de Cheste y se colocó de director general a Facundo García, con la recomendación de «Aspar». Tras una temporada de lanzamiento fue destituido por aquello de los antojos políticos, pero ya entonces la deuda era importante, y fue creciendo a pesar de que, Francisco Camps, pusiera al frente a un buen gestor como Eduardo Nogués. El que fuera siempre segundo en el escalafón, Julio García, accedió al máximo cargo en representación de sus jefes: Facundo García y Jorge Martínez «Aspar». Ha hecho todo lo que le han dicho, incluido lo que no debía. La sociedad del Circuito del Motor está en una situación de bancarrota, cuando se ingresan por explotación cerca de 15 millones de euros, y sin embargo dan pérdidas por más de 12 millones. Se debe, prácticamente, toda la obra que se hizo; pagan cerca de 2 millones de intereses —perdón lo pagamos todos—, y ha sido necesaria una ampliación de capital para estar acorde a la ley. Ahora, todos saben que siguen mandando «Aspar» y Facundo sobre Julio García, a pesar de que unos estén en Valmor y el otro en Cheste; todos saben que la sociedad del Circuit Ricardo Tormo —que pagamos todos— cubre una importante parte de las pérdidas de Valmor, pero lo que no saben es que unos y otros, están utilizando bienes públicos para intereses particulares.