Javier Pinés Gil, Valencia
Si a mediados de verano Kymco lanzaba su nueva generación de scooters Super Dink, con el 125i como protagonista, ahora da un paso más en su estrategia de crecimiento con la incorporación de la versión 300i. Se trata de un notable paso adelante para este fabricante oriental, de cara a consolidarse como una de las principales alternativas en este segmento del mercado de las cilindradas medias, situadas entre los "populares" del octavo de litro y los maxis de 500 cc.
Solución intermedia
Y en éste caso, Kymco ha optado por los 300 cc. Una opción que le mantiene entre las alternativas más destacadas en cuanto a prestaciones y potencia se refiere, sin perder de vista unos ajustados niveles de consumo y mantenimiento. En el nuevo Super Dink 300 i, el motor es punto y aparte en su categoría. Kymco ha volcado en él lo mejor de la ingeniería actual en cuanto a arquitectura, procesos constructivos y calidad de componentes.
Entre otras características destaca su sistema de distribución multiválvulas, la optimizada refrigeración por agua del cilindro o el salto evolutivo dado en materia de electrónica con la adopción de un sistema de inyección Keihin. Una serie de medidas que han tenido como resultado obtener una potencia que supera ya los 30 CV y un par motor de 33,9 Nm a 6.500 rpm.
Por lo que respecta a la parte ciclo, ésta mantiene la estructura de su hermano pequeño de 125 cc, de doble cuna entrelazada y llantas de 14" y 13", suspensiones con horquilla de 37 mm. y frenos de disco de gran diámetro. Una sólida base para asumir este incremento de potencia y prestaciones. Otros detalles como las luces tipo "daylight", instrumentación de doble esfera analógica complementada por un ancho display digital y el cierre centralizado con antirrobo magnético destacan en este modelo que llegará al mercado en noviembre.