Hoy es el día grande del motociclismo en Valencia; diría que es el reconocimiento anual del esfuerzo y tesón de muchas personas que llevan muchos años arrimando el hombro para que el fuego de la cantera no se apague. ¡Cuanto bueno han hecho los hombres de buena voluntad para que esto sea hoy lo que es! Es por ello que nos produce auténtica vergüenza ver como ha calado la picaresca en la médula de los cabecillas. Gracias al apoyo incondicional de Carmelo Ezpeleta, máximo responsable de Dorna, que en su día accediera con Eduardo Zaplana, y posteriormente con Francisco Camps, hoy vuelve este gran circo a nuestra tierra y se prorroga hasta el 2016. Sólo un par de apuntes en esta firma, de la que la foto no hace gala del momento que se vive -están todos muy serios y con mala cara-; ¿por qué siempre se rubrica antes de su vencimiento y Jorge Martínez Aspar repite lo mismo? "hay varios países interesados en un Gran premio", como si fuera el representante de su amigo Ezpeleta. Y por otro lado, ¿a qué santo pagamos más de canon cuando todo ha ido a la baja y reconocen que habrá un 20% menos de venta este año? ¿será porque no lo ha podido meter en la carrera de F1 de Valencia? o ¿sí que lo ha podido meter? Mucho me temo que no lo sabremos ni aunque escriba sus memorias. Aspar y su amigo Pedro García, ex RTVV, elaboraron un plan económico-cultural para el mundo del motor, en el que tiene un papel primordial el Circuit de Cheste. Y para ello han contando con la colaboración inestimable de Julio García, hermanísimo y director del mismo, y que pasará a la historia por las enormes pérdidas acumuladas en una empresa que pudo ser rentable, a cuenta de nuestro bolsillo, y por darle contratos a la empresa Ferte Events, de azafatas y demás, de su mujer. Y a todo esto, el que fuera cesado por Zaplana de esta dirección, Facundo García, sigue mandando... ¡Que no decaiga la fiesta!