Pedro Pelagio, Dénia
El mercado «premium» es uno de los que mayor evolución experimenta a todos los niveles. Un elevado nivel de exigencia que se ve reflejado en la continua aparición de novedades técnicas y de equipamiento al más alto nivel. Éste es el caso de Mercedes-Benz, uno de los protagonistas por excelencia del sector del automóvil de lujo.
La firma alemana, acaba de presentar las últimas novedades incorporadas a su gama. Una serie de innovaciones aplicadas a modelos tan diferentes como sus clases S, E berlina y coupé y GLK, que las refuerzan frente a sus más directos competidores.
Nueva tecnología diésel
La berlina de Mercedes incorpora un nuevo diésel de cuatro cilindros aplicado a tres versiones BlueEfficiency; E 250 CDI de 204 CV, E 200 CDI con 136 CV y el E 220 CDI BlueEfficiency de 170 CV. La eficiencia de estos propulsores queda patente con cifras como las del 250 CDI que entrega un 25% más de par motor que el anterior diésel V6. Al mismo tiempo precisa un 23% menos combustible: sólo 5,3 litros cada 100 kilómetros. Esto equivale a unas emisiones de 139 gr de CO2/km. Así mismo, la familia E se amplía con la llegada de la carrocería Coupé. Un toque deportivo acompañado de toda la representatividad e imagen de su configuración hermana de cuatro puertas, con la que también comparte buena parte de motores..
Un escalón por encima, la Serie S, el buque insignia de la gama germana, recibe como principal novedad la versión S 400 Hybrid. Se trata de la berlina de lujo con motor de gasolina con menor consumo del mundo. Los 7,9 litros cada 100 kilómetros equivalen a sólo 186 gramos de dióxido de carbono por kilómetro. La combinación de un motor de gasolina V6 y un compacto módulo híbrido, con una potencia conjunta de 299 CV, es la clave de este modelo.
Por último, el GLK, además de montar mejorados motores, ajusta su precio de entrada a la gama, con una versión diésel de 170 CV, tracción trasera y cambio manual, de excelente rendimiento.